Casi cuarenta años después de musicalizar sus versos, Joan Manuel Serrat
reivindica de nuevo la obra de Miguel Hernández en "Hijo de la luz y la sombra",
con el que conmemora el centenario de nacimiento de un poeta al que se acerca
"sin objetividad y con gran admiración".
A Joan Manuel Serrat le resulta
difícil colocar en el mismo plano al joven cantautor que se aproximó en 1972 a
la poesía de Miguel Hernández y al curtido y respetado artista que lo hace
ahora. "Eran tiempos y circunstancias distintas", reflexionó hoy en Madrid el
músico catalán, donde presentó un álbum que estará a la venta el próximo 23 de
febrero y que toma su nombre del que es en su opinión "el poema que explica
mejor el universo hernandiano".
El autor de "Mediterráneo" se encontró por
vez primera con los versos de Hernández en los bancos del patio de la
Universidad Central de Barcelona, a través de los libros que desde Argentina
hacía llegar la Editorial Austral a una España franquista en la que todavía se
condenaba al olvido a muchos de sus autores.
"Hijo de la luz y la sombra" es
una "invitación a profundizar en su obra, como si fuera el 'trailer' de una
película" compuesta de trece relatos musicales que llegan "con la certeza de que
la gente lo iba a reclamar", apuntó.
Aunque también ha puesto voz y música a
otros grandes poetas, como Antonio Machado y León Felipe, Joan Manuel Serrat
venera a Miguel Hernández.
"... fue una persona comprometida con su gente y
con su tiempo. Un hombre sencillo y sensible que amaba la libertad y decía: '...
soy como el árbol talado que retoño y aún tengo la vida' ... y se la quitaron.
Que el destino mantenga fresca la memoria y nos libre de aquellos que asesinan a
los poetas y a la poesía", escribía acerca del literato en la edición mexicana
del álbum homónimo editado en 1972.
De esa rendida admiración hacia un hombre
autodidacta, que luchó por su obra y que murió a los 32 años en una cárcel
franquista, nace el deseo de Serrat de contar con "el carácter de poeta de
Hernández, su impecable capacidad para afrontar la derrota y su rigor y dignidad
ejemplares".
Serrat es parte indispensable de los actos de celebración que la
ciudad de Elche programa a lo largo de este 2010. Es en esa ciudad donde por el
momento permanece el legado del poeta por expreso deseo de su viuda, Josefina
Manresa, y donde viven sus descendientes.
Allí comenzará la gira de
presentación de este álbum el próximo 27 de marzo. Aunque aún no tiene fechas
cerradas, este tour sí cuenta con un punto y final. Será en Orihuela (Alicante),
ciudad de nacimiento del homenajeado, a mediados del mes de octubre.
Tanto el
Ayuntamiento de Elche como el artista se han encontrado con distintas
dificultades relacionadas con el legado que han obstaculizado el proyecto,
problemas que Serrat ha preferido no dar importancia y de los que ha querido
dejar al margen a la familia. Se ha limitado a explicar que "diversas
circunstancias alargaron la aparición" de este trabajo discográfico.
"Nos
hace falta como país un reconocimiento público a Miguel Hernández", reclamó
Serrat, merecedor el pasado diciembre del primer Premio Nacional de las Músicas
Actuales.
El galardón, concedido por el Ministerio de Cultura, hizo honor a
su "incuestionable talento y su influencia, que ha trascendido generaciones",
destacaba en su momento el jurado del premio.
A sus 66 años, a Serrat no le
gustaría "renunciar a los sueños, aunque estén a la otra orilla del río. Aún sé
nadar", asevera el músico catalán.