Un amplio dispositivo retomó esta mañana las labores de búsqueda del ciudadano holandés de 52 años desaparecido el martes en la localidad ourensana de Petín, tras casi una semana sin encontrar pista alguna sobre su paradero. Según explicaron a AGN fuentes conocedoras del caso, el operativo salió sobre las 9.00 horas del alto de O Capelo, para volver a peinar esta zona montañosa en busca de algún rastro del paradero de Martin Verfondern.
Además del personal de la Benemérita, durante esta jornada los perros volverán a participar en el rastreo, al tiempo que un helicóptero se incorporará al dispositivo. Será en cuanto las condiciones meteorológicas lo permitan, ya que el municipio ha amanecido hoy cubierto de niebla.
Desde el viernes participa también en el dispositivo la esposa del desaparecido, Margot Pool, quien llegó al pueblo de Santoalla el pasado viernes, procedente de Alemania, donde se encontraba cuidando temporalmente a unos parientes. Acostumbrada a comunicarse diariamente con su compañero a través del teléfono o de internet, la mujer instó a las autoridades a intensificar la búsqueda, convencida de que pudo sufrir un accidente.
Además, cuenta con el apoyo y colaboración de los vecinos de la zona, que ayer domingo centraron el dispositivo de búsqueda junto a miembros de la Guardia Civil, para que otros medios se tomaran una jornada de merecido descanso.
Fuentes cercanas al caso aseguraron estar "a cero", igual que el primer día de búsqueda. Aunque los ánimos y las esperanzas decaen en cada jornada infructuosa, los Cuerpos de Seguridad prestan todos sus medios y trabajo para encontrar alguna pista que los lleve hasta Martin Verfondern.
MAÑANA SE CUMPLE UNA SEMANA
Y es que el hombre lleva desde el martes a mediodía sin dar señales de vida, tras abandonar su casa de Santoalla, el pueblo en el que gestiona una pequeña explotación ecológica, compuesta por cabras y cerdos de raza ibérica.
Según explicaron fuentes próximas al caso, Verfondern comunicó al joven extranjero que desde hace unos meses estaba instalado en su vivienda que iba a bajar hasta O Barco de Valdeorras para hacer la compra y que calculaba que sobre las 16.00 horas estaría ya de vuelta.
Pese a que algunos vecinos de Petín afirmaron verle atravesar el pueblo de vuelta a casa, el hombre no llegó a su casa, situada a unos 14 kilómetros del núcleo urbano.
En busca de alguna pista, la Benemérita incluso llegó a investigar sus cuentas para comprobar la existencia de movimientos bancarios. Con todo, las pesquisas se saldaron sin éxito.
Según confirmó la Guardia Civil de Ourense, ante la falta de datos sobre su paradero, los datos del desaparecido y de su vehículo -un Ford Bronco de color verde- se han trasladado a todas las unidades de España y también a los cuerpos de seguridad portugueses.