La caída de los mercurios y las ráfagas de viento registradas durante la madrugada han causado la formación de placas de hielo y la caída de árboles en varias carreteras de las provincias de A Coruña y Pontevedra.
Así, según informaron desde el 112, en la localidad pontevedresa de Dozón operarios de Fomento salieron esta mañana a verter sal en los puntos kilométricos 273 y 274 de la N-525. En este punto, una pequeña nevada provocó la formación de placas de hielo que hacían peligrosa la circulación de vehículos.
A esta incidencia hay que sumar el desplome de varios árboles en diversas vías gallegas. Esta noche el viento provocó su caída en el municipio coruñés de Ribeira, donde un particular encontró esta mañana tres árboles tumbadas en la carretera que enlaza Oleiros con A Pobra, a la altura del lugar de Sobrido. Desde el 112 explicaron que obstaculizaban por completo los dos carriles de circulación de la vía.
La peor parte en cuanto a las ráfagas de viento la vivió Pontevedra. En la N-541 en Cerdedo, en San Vicente do Mar en O Grove, y en la N-531, efectivos de seguridad trabajaron esta mañana para retirar varios árboles caídos.