El concejal de Protección da Comunidade e Réxime Interior, José Rábade, dijo
que el Gobierno local de Lugo no está dispuesto a “hacer juicios
paralelos” a los policías locales que están siendo llamados a declarar, como
imputados por “tráfico de influencias”, por la jueza que investiga la supuesta
retirada irregular de multas, la titular del Juzgado de Instrucción Número 3,
Estela San José.
Rábade no quiso valorar las declaraciones del anterior jefe de Sanciones de
la Policía Local, Antonio Balea, que ayer eximió de toda responsabilidad en ese
asunto al departamento que él dirigía y recordó que el concejal delegado es el
“responsable último”, como “autoridad”, de lo que ocurra con las multas en ese
Cuerpo de seguridad.
Desde su punto de vista, “la libertad de expresión es un bien supremo y este
ciudadano es funcionario y está en su derecho de decir lo que considere
oportuno”. Sin embargo, también recordó que “las declaraciones que valen son las
que se hacen en sede judicial, en presencia del fiscal, de la jueza y de los
abogados pertinentes”, porque el propio Balea se negó ayer a ser interrogado por
la jueza, con el argumento de que su letrado estaba en Barcelona asistiendo a
otro juicio.
“Vivimos en un Estado de derecho y el poder judicial tiene muchas cosas que
decir cuando es requerido. Hay una actuación judicial relacionada con la Policía
Local y lo que nos queda por decir es que el Ayuntamiento mantiene el máximo
respeto y colaboración con la justicia”, reiteró Rábade.
En todo caso, para evitar que esta actuación judicial sea la causa de un
desprestigio irreparable en la Policía Local, Rábade recordó, parafraseando al
propio alcalde de Lugo, el socialista José López Orozco, que “la justicia,
cuanto más rápida, mejor”.
“No será el Ayuntamiento de Lugo el que haga juicios paralelos. Colaboraremos
con la justicia y acataremos lo que ella diga”, concluyó.