Un total de 576 pantallas de las 790 que hay en Cataluña han cerrado hoy sus puertas al público como acto de protesta contra la ley del cine catalán aprobada por la Generalitat, lo que representa un 75% de las salas, según ha explicado el presidente del Gremio de Empresarios de Cine, Camilo Tarrazón.
Los exhibidores han remarcado: "con esta ley no tendremos películas" y han advertido al gobierno catalán de que "no utilice la lengua como herramienta política".
Tarrazón señala que "la digitalización puede ser la solución para garantizar la diversidad lingüística en las salas de cine, porque, al igual que el DVD, permitirá programar la misma película en versión original, doblada en catalán y en castellano en diferentes horarios del mismo día".