El Príncipe de Asturias ha reclamado la importancia de fomentar la
investigación en España para avanzar hacia una sociedad "cada vez más
fundamentada en el conocimiento" y capaz de alcanzar "mayor bienestar,
crecimiento y empleo, singularmente en tiempos de grave crisis
económica".
Felipe de Borbón ha hecho estas manifestaciones en su discurso
del solemne acto de entrega de los Premios Rey Jaime I, celebrado en la Lonja de
Valencia con la asistencia de la Princesa de Asturias, Doña Letizia, el
president de la Generalitat, Francisco Camps, la alcaldesa de Valencia, Rita
Barberá, autoridades autonómicas y locales y representantes de la ciencia, la
investigación, la economía y la política.
Los galardones, que este año llegan
a su vigesimoprimera edición, han recaído en Angela Nieto (en Investigación
Básica), Ángel Carracedo (Investigación Médica), Gonzalo Anes (Economía), Carlos
Duarte (Protección del Medio Ambiente), Joan Nogué (Urbanismo, Paisaje y
Sostenibilidad) y Juan Antonio Rubio (Nuevas Tecnologías).
Este último, que
falleció hace un mes, fue recordado por todos los que intervinieron en el acto,
palabras que fueron recibidas con visible emoción por parte de su viuda, que fue
la encargada de recoger el galardón.
Según el Príncipe, la actividad
investigadora incrementa y asegura el progreso social y la "visión de futuro y
sentido de servicio a la sociedad" de estos Premios hace partícipes a todos los
españoles "de ese maravilloso anhelo común a favor de la ciencia, el progreso y
el bienestar del ser humano y de nuestras sociedades".
Ha reiterado el "pleno
apoyo" de la Corona a la Ciencia por ser, ha dicho, "clave para el progreso de
nuestra gran nación y el futuro bienestar de nuestros ciudadanos", y ha valorado
el trabajo de los seis premiados hoy pues "han contribuido con su esfuerzo y
excelencia a mejorar nuestra realidad y nuestras expectativas".
Estos
Premios, dedicados a la promoción de la ciencia y la investigación en España,
están dotados con una remuneración de 100.000 euros en cada modalidad que les
convierte en unos de los mejor dotados del país.
Por su parte, y en nombre de
los premiados, Ángel Carracedo ha defendido en su discurso la necesidad de que
el "importante" esfuerzo realizado en las últimas dos décadas en España en pro
de la ciencia y la investigación "se mantenga en estos momentos de crisis" para
que España no se quede "lejos de los países más avanzados".
En la recepción
que se ha ofrecido después de la entrega de los premios, el profesor Joan Nogué
ha defendido la necesidad de que las administraciones tomen conciencia de que el
paisaje "no es un tema cosmético", mientras que el galardonado con el premio en
Economía, Gonzalo Anes, ha instado a las fuerzas políticas a "ponerse de
acuerdo" para salir de la crisis.
La científica María Ángela Nieto ha pedido
que no se "descuide" la investigación en tiempos de crisis y el investigador
Carlos Duarte ha expresado su confianza en que los Presupuestos Generales del
Estado de 2011 palíen la falta de inversión en investigación científica y se
aproximen más a la media europea.
El president de la Generalitat ha defendido
que en un momento como el actual "la mejora de la educación y de la formación a
todos los niveles" y la "adaptación" a las nuevas tecnologías son necesarios
para construir "una estructura social y económicamente más fuerte y
flexible".
La alcaldesa de Valencia ha destacado que estos galardones "se han
consolidado plenamente como referentes del vigor y del dinamismo de una sociedad
que, también en difíciles coyunturas económicas, trabaja para seguir avanzando y
sentirse viva, útil y valiosa para el conjunto de España".
El secretario de
Estado de Investigación, Felipe Petriz, ha manifestado en su intervención que
"en estos tiempos complicados" se hace más necesario que nunca el apoyo a
personalidades científicas como las que encarnan los premiados hoy.
El
presidente de la Fundación Iberdrola, Manuel Marín, quien ha intervenido en
nombre de los patrocinadores, se ha preguntado por qué, para intentar salir de
la crisis y buscar nuevos modelos económicos, la sociedad española no se ha
decidido a volver a escuchar a "los sabios" para escuchar y aprender de sus
enseñanzas, su experiencia y su moral.