La familia de la mujer fallecida hace dos años en Cambados a manos de su ex
pareja, un guardia civil, se mostró "muy enfadada" y expresó su "temor",
después que el Juzgado número 3 de Cambados (Pontevedra) haya decidido mantener
en libertad provisional al agente.
El presunto asesino abandonó la cárcel de
Lama (Pontevedra) el pasado miércoles por un error judicial. La jueza de
Cambados prorrogó la prisión preventiva un día después de haberse cumplido los
dos años de estancia en la cárcel, lo que aprovechó el abogado de la defensa
para solicitar su libertad de su cliente hasta la celebración del juicio.
En
declaraciones a los medios, la hermana de la víctima, Isabel Posse, negó que la
decisión de la jueza fuera "un pequeño error", y pidió a la titular del juzgado
"buscar" la manera de "proteger" a la familia de la mujer fallecida, porque,
aseguró, "las víctimas aquí somos nosotros".
Confesó sentir "mucho miedo"
ante el hecho de que el presunto autor del crimen, J.M.S. se encuentre en
libertad, y también preocupación porque pueda fugarse, a pesar de que la
Audiencia Provincial de Pontevedra le haya retirado su pasaporte y prohibido la
entrada en el término municipal de Cambados.
"Por un lado, estamos fomentando
que las mujeres denuncien -los malos tratos- y se hagan juicios rápidos. Yo
llevo esperando 26 meses por el juicio de la muerte de mi hermana", denunció
Isabel Posse quien añadió que una de las posibles lecturas de la opinión pública
será la de "qué barato sale matar en España".
Posse manifestó su "decepción"
al ver las imágenes en las que J.M.S. abandonaba ayer las instancias
penitenciarias. "No le vi cara demacrada y estaba muy bien arreglado. Me
gustaría poner al lado la imagen de mi madre, que es como un cadáver
andando".
La familiar admitió no haber hablado con los hijos de la mujer
fallecida, aunque apuntó a que la hija se encontraría con su estado de ánimo
"por los suelos".
Posse indicó que se centrará ahora en "hacer la mayor
presión posible" para que J.M.S, al que consideraron "asesino", ingrese
nuevamente en prisión, donde, en su opinión, "tiene que estar".
En
declaraciones a Efe, el abogado de la acusación, Laureano Barreiro, explicó que,
tras el decreto de la libertad provisional, presentarán "un recurso de
apelación" ante la Audiencia Provincial de Pontevedra, y recordó que fue esta
misma institución la que avaló decretar libertad para J.M.S.
Barreiro
consideró que el riesgo de fuga por parte del guardia civil es "muy elevado" y
avaló su argumento apelando la existencia de imágenes en las que se recoge la
agresión, la presencia de testigos y los antecedentes de malos tratos de J.M.S,
lo que según el abogado "es más que suficiente para creer que esta persona se
pueda llegar a fugarse".
El guardia civil permanecerá en situación de
libertad provisional hasta que se celebre el juicio, siempre que cumpla con
todas las obligaciones que se le imponen y no varíe ninguna
circunstancia.
J.M.S. disparó presuntamente a su ex pareja en el vestíbulo
del cuartel de la Guardia Civil de Cambados, a donde la víctima acudió a
denunciarlo por acoso, el 16 de diciembre del 2007. El agente fue detenido,
por sus compañeros, segundos después de producirse la agresión.