La conselleira de Traballo, Beatriz Mato, y el Valedor do Pobo, Benigno López, han mantenido en Santiago su primera reunión institucional desde que Mato tomó posesión de su nuevo cargo. En este encuentro, trataron diversos temas pero, principalmente, los problemas registrados en la aplicación de la Ley de Dependencia.
Así, el Valedor mostró su satisfacción porque el nuevo decreto que regula esta normativa contemple la práctica totalidad de las recomendaciones hechas por esta institución, las mismas recomendaciones que fueron "desoídas" por el anterior Gobierno autonómico.
Para Benigno López, este nuevo decreto abre una "porta esperanzadora", aunque matizó que habrá que esperar a su desarrollo para comprobar si se cumple correctamente su finalidad. En este sentido, López recalcó que estará "vixiante, como é a miña obriga", aunque reiteró que está "totalmente esperanzado"
EN TORNO A 400 QUEJAS
Según las cifras facilitadas por el propio Valedor, el número de quejas de ciudadanos recogidas por esta institución sobre la aplicación de esta ley ronda las 400, la mayor parte de ellas por problemas con la celeridad en su aplicación. Además, López comentó que "afortunadamente" sólo una pequeña parte de ellas, que podría rondar el dos por ciento, estaba relacionada con fallecimientos.
Por su parte, la conselleira de Traballo informó de que el principal motivo de esta reunión fue informal al Valedor de las alegaciones que se tuvieron en cuenta a la hora de elaborar este decreto, ya que es consciente de que "boa parte" de las reclamaciones recogidas por este organismo se refieren a la Ley de Dependencia.
Entre las prioridades de esta nueva normativa, Beatriz Mato situó la mayor celeridad en la tramitación, la priorización de los pacientes según su grado de urgencia o gravedad y la inclusión de los derechos de las personas que fallecieron esperando estas ayudas, una medida que Mato calificó de "pionera" respecto a las restantes comunidades autónomas.
De hecho, el nuevo decreto aprobado esta semana por el Gobierno gallego reducirá de 18 a seis meses la tramitación de los expedientes para la recepción de ayudas y reconocerá el derecho a estas ayudas a los dependientes fallecidos durante el proceso cuyos familiares acrediten documentalmente tanto su condición como los gastos realizados.