Erimsa, empresa que se dedica a la extracción
de rocas industriales y minerales, hizo público un comunicado en el que niega
todas las acusaciones de delito ecológico quele ha imputado la asociación ecologista Adega.
La empresa, con sede central en A Coruña, asegura que dispone de todos los
permisos, autorizaciones y licencias necesarias para realizar su actividad
extractiva en el área protegida de Padra-Ladra-Támoga, en la provincia de Lugo,
todos ellos obtenidos previos a la declaración de esta zona como Lugar de
Interés Comunitario (LIC) y a su inclusión en Red Natura 2000.
Precisamente ADEGA, que el pasado día 1 ratificó esta denuncia ante el
juzgado de instrucción número 1 de Vilalba, asevera que la extracción se produce
sin declaración de impacto ambiental ni disponer de la autorización de la
Dirección Xeral de Conservación da Natureza de la Xunta.
Erimsa sostiene que no ha iniciado ninguna actividad minera nueva en la zona,
ya que comenzó a extraer cuarzo en 1985 para la empresa que entonces era titular
de la explotación, y que en 993 obtuvo la titularidad de la concesión y "todas"
las licencias pertinentes para desarrollar su actividad, previas a la
declaración del LIC.
Dicen que la empresa "no invade" ningún espacio protegido, y que Erimsa
presenta en la actualidad un plan de explotación que ha recibido la aprobación
de la Consellería de Industria, en el que se incluyen labores medioambientales
de recuperación de las zonas en las que se actúa una vez que finalizan los
trabajos.
"Erimsa no sólo respeta, sino que ha contribuido a la formación de los
hábitats que hoy en día son objeto de interés y, en la actualidad, contribuye a
su conservación y desarrollo", subraya la empresa demandada.