La AG-55, que enlaza la localidad de Carballo con A Coruña, permanecerá diez días cerrada al tráfico para auscultar e inspeccionar los trabajos acometidos en el talud de esta vía, tras el desprendimiento de piedras registrado a la altura de Arteixo en el mes de noviembre. Así lo anunciaron desde la consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras. El corte de la circulación comenzó hoy y se prolongará otros nueve días, incluyendo el fin de semana para "acurtar o máximo posible os prazos" del cierre.
Y es que, según recoge la normativa vigente, es necesario realizar una serie de análisis técnicas para "garantir que a malla de burlóns colocada cumpre os parámetros de estabilidade e seguridade necesarios".
Tal y como apuntó el titular del departamento autonómico, Agustín Hernández, el pasado mes de enero en una visita para anunciar la finalización de las obras en los taludes de la AG-55, estos trabajos deben realziarse "baixo estrictas condicións de seguridade", tanto para los conductores que circulan por la vía como para los operarios.