El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado en
Roncesvalles que los peregrinos que desde hace siglos llegaban a este paraje y dirigían su mirada hacia el occidente
galaico "más que entrar en un país diferente cubría una nueva etapa del mismo
itinerario".
En su intervención ante las autoridades congregadas en la Colegiata de
Roncesvalles para inaugurar el Año Jacobeo, el presidente de la Xunta ha declarado que "mucho antes
de que las fronteras perdieran su vigencia ya se habían diluido en un camino
transitado por una multitud de gentes ilustres y anónimas", hermanadas en torno
al Camino a pesar de que "muchas eran y son sus lenguas".
De ese encuentro permanente, ha destacado Núñez Feijóo, surge "un lenguaje
nuevo, escrito con letras de tolerancia y respeto" y así lo entendieron, ha
dicho, todos los reyes que a lo largo de la historia prestaron su protección a
la ruta jacobea.
El presidente gallego ha mostrado su convicción de que el Camino es "la
matriz de Europa que atraviesa el tiempo, supera diferencias políticas, se
sobrepone a los conflictos y llega intacta hasta nuestros días".
"Inspirando todos los tratados de la historia de la Unión Europea hay un
sentimiento que late desde tiempo inmemorial en cada recodo del Camino de
Santiago", ha resaltado Núñez Feijóo, quien ha mostrado su orgullo por el hecho
de que España sea "la gran guardiana del mayor tesoro de Europa".
Asimismo, ha indicado que produce "una emoción indescriptible" pensar que
Galicia "fue al mismo tiempo el fin del mundo y el principio de una hermosa
idea, compartida por millones de hombres y mujeres de todos los tiempos", que
llegaron a Compostela "provistos de una pequeña identidad territorial" y
regresaron "siendo portadores de una ilusión europeísta que irá fructificando a
lo largo de los siglos".
Por ello, Núñez Feijóo ha subrayado que es obligatorio conservar, enriquecer
y transmitir este legado a los tiempos venideros, porque "por este camino
transita Europa, porque este camino, que tiene en Roncesvalles uno de sus hitos
fundamentales, es la principal arteria del europeísmo".
En definitiva, ha declarado, que "la ruta que lleva hacia Galicia es el
símbolo de la capacidad de superación del hombre, de su anhelo de libertad
personal y colectiva".