El conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, compareció en el Parlamento gallego para explicar el fracaso de las negociaciones sobre el traspaso de competencias con el Gobierno central, al que acusa de decir "non a todo" lo que demanda Galicia, por "unha postura política". Esta es, al menos, la versión del Ejecutivo autonómico, que asegura que el vicepresidente tercero estatal, Manuel Chaves, admitió este extremo en la reunión mantenida la semana pasada sobre este asunto al ser preguntado por ello, por lo que "se hai actas, terá que estar recollido". "A Galicia se lle di non a todo, plantéxanse horizontes dilatados, existe ausencia de vontade política e Cataluña está primeiro, e Galicia despois", recriminó.
Pese a que el eje de la comparecencia tenía como objeto explicar el resultado de la reunión mantenida la pasada semana entre Gobierno central y Xunta para hablar del traspaso de competencias, otras cuestiones acapararon el protagonismo, como fueron las demandas por parte de la oposición de un nuevo Estatuto de Autonomía o la Lei de Caixas. Socialistas y nacionalistas, a través de José Luis Méndez Romeu y Anxo Quintana, respectivamente, pusieron sobre la mesa la necesidad de que el Parlamento gallego aborde el proceso de reforma estatutaria.
Si Rueda aseguró que el Gobierno gallego cumplirá su compromiso de trasladar un texto al Parlamento en esta dirección, Méndez Romeu contraatacó reprochando que la propuesta debe salir del "Parlamento". Y mientras éste criticó que la "estratexia" de la Xunta consiste en "impedir" a la comunidad "acadar un teito competencial" que los populares si permiten en otras comunidades como Andalucía o Valencia; Quintana instaba a utilizar una estrategia para elevar el autogobierno que "depende do Parlamento", elaborando un "novo Estatuto".
Por su parte, el diputado del grupo popular Pedro Puy exponía que el diseño del nuevo texto estatutario no sólo puede partir del Parlamento, sino también de la Xunta o de las "cortes xerais", a las que sugirió "non dar ideas" por si optan por recortar competencias. Rueda, por su parte, aseguró que será un "proxecto de Goberno, non dun partido".
El conselleiro de Presidencia contraatacó a los reproches de la oposición en esta materia y vinculó las demandas de autogobierno con la ley de cajas gallega. "Dicir non á fusión de caixas é dicir non á metade do Estatuto", expresó, poniendo así en duda la postura adoptada por los socialistas gallegos por su rechazo a la Lei de Caixas, ahora recurrida por el Gobierno central. En opinión de Rueda, este recurso de inconstitucionalidad es un ejemplo más de la "postura política" contraria a Galicia que detecta en el Estado. "O Goberno de España quere optar polo conflicto" en lugar de por el "diálogo", aseveró, algo que vincula también con el traspaso de competencias y con criterios "partidistas". A su entender, la Lei de Caixas supone "un avance na autonomía financeira de Galicia", que puede estar en riesgo por la actitud del Gobierno central.
Por su parte, el socialista Méndez Romeu se posicionó a favor de "un sistema financeiro galego e unha gran caixa", aunque es contrario a que se supedite "aos intereses políticos do PP". Así, defendió que la política de "confrontación" la protagoniza la Xunta respecto al Gobierno del Estado.
LA NEGOCIACIÓN
Si los grupos de la oposición no coinciden con la Xunta en algunas estrategias, en la de negociación del traspaso de competencias también se puso de manifiesto un criterio diferente a la hora de abordar estas cuestiones. Así, Anxo Quintana vinculó el "resultado patético" de la negociación de la Xunta con la falta de reuniones preparatorias y a la falta de una "estratexia" al respecto, que al entender del nacionalista es del "enfrontamento inútil". "O Estado non dá dádivas", advirtió, y sugirió a Rueda que abandone posturas "acomplexadas e victimistas" para avanzar en materia de autogobierno. "De chorar a Galicia xa lle chegou", aseveró.
El socialista Méndez Romeu, mientras, centró su intervención en reclamar un nuevo Estatuto gallego, porque la Xunta ya "recibiu" del Estado "información clara e precisa sobre a necesidade de reformalo".
BALANCE
Respecto al balance de la negociación para el traspaso de competencias, Rueda admitió que únicamente en materia de autopistas, en concreto con la AP-53 existe "unha vía aberta" para que se haga efectiva la transferencia. En lo demás, tanto en nuevas transferencias como en las planteadas ya en la pasada legislatura, existe "un bloqueo" y únicamente "se propón a vía da colaboración vía convenios".
En relación con las trabas manifestadas por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, para el traspaso de tráfico y seguridad vial, Quintana afirmó que si cada grupo mantiene en las Cortes Generales del Estado el mismo voto que en el Parlamento gallego, Galicia contará con esa transferencia, independientemente de que quiera o no el Estado. "Espero que teñan razón e que o de De la Vega sexa só unha ameaza", respondió Rueda.