Los astronautas del transbordador Endeavour, acoplado a la Estación Espacial
Internacional (EEI), entraron en el interior de ese laboratorio orbital y
abrazaron a sus tripulantes, informó la agencia oficial rusa Itar-Tass.
El
primero en abrir la escotilla y penetrar en la estación fue el comandante del
Endeavour George Zamka, quien dirigió la operación de acoplamiento con el
complejo espacial que circunda la Tierra a casi 400 kilómetros de
altura.
Después de Zamka entraron en la EEI los demás expedicionarios del
Endeavour: el piloto Terry Virts y los especialistas Nicholas Patrick, Robert
Behnken, Stephen Robinson y Kathryn Hire.
En la Estación Espacial les dieron
la bienvenida los integrantes de la actual misión permanente de la plataforma:
los cosmonautas rusos Maxim Suráyev y Oleg Kotov, los estadounidenses Jeff
Williams y Timothy Creamer, y el japonés Soichi Noguchi.
El encuentro de los
once astronautas tuvo lugar más de dos horas después del acoplamiento, tiempo
que ambas tripulaciones necesitaron para comprobar el estado hermético del nudo
de enganche entre la EEI y el Endeavour, que transporta un nuevo módulo,
Tranquility.
El objetivo principal de la misión del Endeavour, además del
avituallamiento rutinario, es la instalación del Tranquility, que ampliará el
espacio de trabajo de los astronautas, y de una cúpula de seis amplios
ventanales que les permitirá una vista panorámica de la Tierra y del cielo sin
distorsiones atmosféricas.
Para esa instalación se requerirán tres caminatas
espaciales, de seis horas y media cada una, durante la misión del
Endeavour. El módulo Tranquility, construido por Italia, y la cúpula son una
contribución de la Agencia Espacial Europea.
El Endeavour llegó a la EEI en
momentos cuando a la plataforma orbital, por primera vez en su historia, están
enganchadas cuatro naves rusas: las tripuladas Soyuz TMA-16 y TMA 17 y los
cargueros Progress M-03M y M-04.