La Fiscalía de la Audiencia de Pontevedra mantuvo la petición de 14 años de prisión para P.S.V., un vecino de Nigrán de 34 años de edad, acusado de haber maltratado y violado a su ex pareja, a la que también habría retenido a la fuerza durante dos días en su domicilio, al entender que la denuncia de la víctima se sostiene con las declaraciones de los testigos y de los informes forenses.
Durante la segunda jornada de este juicio, que volvió a celebrarse a puerta cerrada en la Audiencia pontevedresa, prestaron declaración los forenses, los peritos del Instituto Nacional de Toxicología y los psicólogos encargados del caso, tras lo cual tanto el fiscal como la acusación particular elevaron sus conclusiones iniciales a definitivas, de forma que mantuvieron las acusaciones por violación, detención ilegal y malos tratos.
Apoyados en las investigaciones policiales y en la declaración tanto de la víctima como de los testigos, ambos declararon más que probados los cargos contra P.S.V., a quien se señaló reiteradamente como el responsable de golpear a su ex pareja de forma repetida en diversas partes del cuerpo, tras lo cual cerró puertas y ventanas de la vivienda de la mujer, impidiéndole salir de ella hasta la mañana siguiente, al abandonar él la casa.
Dos días después, P.S.V. se volvió a presentar en casa de su ex pareja, y tras amenazar a uno de los amigos de la mujer con un cuchillo, la introdujo por la fuerza en su coche para llevarla a un descampado situado en el lugar de Camos (Nigrán), en donde tras golpearla y amenazarla, la desnudó y consumó la violación, hechos por los que además la acusación particular pide una mayor indemnización de los 6.000 euros solicitados inicialmente por los daños psicológicos provocados a la presunta víctima.
Por su parte, la defensa pidió la absolución del acusado porque "las relaciones sexuales fueron consentidas, no hubo violencia y ella se montó en el coche con él de forma voluntaria", si bien reconoce que el primero de los días en los que presuntamente se produjo el maltrato, el 26 de marzo, el acusado pudo haber lesionado a la víctima durante el forcejeo que se inició entre ambos, de forma que, en ese día en concreto, "hubo pelea y pudo haber un delito de malos tratos".
Los informes de peritos y psicólogos indicaron que las vivencias de la víctima posteriores a los hechos y sus reacciones permiten deducir que "sí fue agredida y tiene un trauma por ello", y recordaron que el día 27 de marzo, entre el primero y el segundo de los episodios violentos, la víctima pidió una orden de alejamiento, pero la Guardia Civil buscó al acusado para detenerlo ya por malos tratos, pero no lo encontró hasta tres días más tarde.
En concreto, tanto Fiscalía como acusación particular solicitan para el acusado diez años de prisión por un delito de violación, tres años de prisión por un delito de detención ilegal y un año de prisión por un delito de malos tratos, que se le decrete la privación de tenencia de armas durante tres años y que se mantenga alejado a más de 500 metros de la víctima durante los próximos 15 años.