El conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, aseguró hoy que la Xunta "no va a renunciar" al equilibrio de lenguas que contemplan las bases del decreto, pues hacerlo sería "irresponsable", dijo, pese al consenso que le demandó la oposición, muy crítica con el texto. El Parlamento empezó la sesión de la tarde con un debate tan crispado como discrepante, hasta el punto de que el presidente en funciones, José Manuel Baltar, expresó su disposición a suspender el pleno si los diputados no eran capaces de escucharse unos a otros.
El primer turno fue para la diputada nacionalista Carme Adán, encargada de interpelar al conselleiro por su posición ante el decreto, y para quien las "Bases para la elaboración del decreto del plurilingüismo en la enseñanza no universitaria de Galicia" son "inaceptables, inconsistentes, irresponsables e insostenibles", hechas "mirando hacia Madrid".
Seguidamente, Vázquez trasladó la "voluntad de diálogo" de la Xunta al presentar estas bases, frente al decreto "en solitario" del bipartito, un texto que responde a un mandato legal, que es una demanda social y que responde a la realidad educativa de trasladar esta "normalidad" de la calle a las aulas. En este sentido, subrayó el "interés pedagógico" plasmado en un documento que además garantiza la "competencia lingüística plena" en gallego y en castellano, que "asegura un porcentaje estable" y por tanto el "equilibrio" de ambas lenguas y que introduce de forma progresiva una lengua extranjera, el inglés.
A este interés pedagógico sumó la "promoción de la lengua gallega" como fundamento del decreto, pues se trata de "recuperar el prestigio" de este idioma, precisó, que además contemplará un mecanismo para evaluar una competencia semejante en las dos lenguas. "No se están dando pasos atrás en el proceso de desarrollo del gallego", subrayó el conselleiro, quien en su segunda intervención reprochó al BNG que el sistema educativo que promovió el Gobierno anterior "estaba llevando a la inmersión al 100% en gallego". No opinó lo mismo Adán en su segundo turno, al criticar el "proceso de involución" y la "situación asimétrica" de las lenguas que está promoviendo la Xunta "por dejación de su responsabilidad".
FRACASO ESCOLAR
El socialista Guillermo Meijón, acusó los "graves defectos e incoherencia" de las bases que supondrían, en cuanto al fomento de la lengua extranjera, un incremento del fracaso escolar. Meijón se mostró dispuesto a "partir de cero" y advirtió a Vázquez de que los miembros de la Xunta están "abducidos por un presidente de la Xunta que entiende que la lengua es un estorbo en su carrera política fuera de Galicia", por lo que pidió que dejen de "declarar la guerra a la lengua" y participen del "consenso".
Por su parte, el diputado del PP Román Rodríguez consideró "poco creíbles" las posiciones de PSdeG y BNG en un debate "claramente político", por lo que a los nacionalistas les dijo que "hay amores que matan" y a los socialistas que "la pelota está en su tejado".
Ante todos, el conselleiro defendió un modelo "de equilibrio y ambicioso", por lo que les pidió coherencia ya que "nadie busca acabar con el gallego sino sustituir un modelo de inmersión por otro de equilibrio" al que "dijeron 'sí' 800.000 personas".Tras lamentar sus "intereses partidistas" y asegurar que se incorporarán al decreto "muchas" sugerencias realizadas, cerró su intervención diciendo: "La Xunta no va a renunciar ni al equilibrio de lenguas, ni a la cooficialidad, ni al progreso y futuro de los estudiantes" pues hacerlo, dijo, "sería una irresponsabilidad".
Sobre la huelga en la enseñanza no universitaria del pasado 21 de enero, Vázquez expresó su respeto ante este derecho si bien calificó la convocatoria de "acto preventivo sin justificación" y censuró la utilización de niños en la manifestación.Cifró en un 44,7 por ciento el seguimiento por el profesorado y dijo que los convocantes "no representan el sentimiento mayoritario de la sociedad", por lo que abogó por "no trasladar las cuestiones ideológicas y el interés en el desgaste político a la educación".
En su turno de cierre de esta pregunta formulada por el PPdeG, el conselleiro subrayó que Galicia seguirá siendo "bilingüe y libre" y, tras negar que hubiese "decretazo", alegó que lo que se hizo fue tener la "voluntad de atender lo que la mayoría de los gallegos demandaron al Gobierno".