"Se existía algunha dúbida, se está cumprindo a lei". Con estas palabras, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, resumió el balance realizado sobre el mes de enero respecto al cumplimiento de las empresas de la normativa eólica que, por primera vez, les obliga a pagar un canon. Y en datos concretos, según la versión del presidente, el Gobierno gallego ha ingresado hasta enero 22,3 millones de euros "para investir" procedentes de este gravamen. Esta recaudación responde al abono de tal canon por parte del 99% de los parques, 121 de los 125 existentes en Galicia, y el dinero "redunda nas facendas autonómicas e locais".
Este fue el escueto balance realizado por Feijóo tras la reunión semanal del Gobierno gallego, en una rueda de prensa en la que rehusó explicar o analizar los motivos por los que los cuatro parques eólicos restantes no han cumplido por ahora sus obligaciones respecto al canon. "Supoño que están en prazo", zanjó el dirigente autonómico, para celebrar que se está cumpliendo la norma, aprobada a finales del pasado 2009 sólo con los votos favorables del grupo popular en el Parlamento autonómico.
La cuestión energética fue uno de los principales temas que trató el Gobierno gallego, dado que el conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, presentó un informe sobre los planes del Instituto Enerxético de Galicia (Inega) para el año 2010. Mediante una inversión de 90 millones de euros para el año en curso, este ente pretende cumplir tres objetivos prioritarios, que consisten en diseñar un plan de ahorro que reduzca el consumo en un 20% en la Xunta; colaborar con los sectores productivos con 30 millones de euros para diferentes iniciativas y con las pymes así como diseñar un Plan de Aforro e Eficiencia Enerxética para el periodo 2010-2015.
Grosso modo, según explicó Feijóo, este plan aspira a una reducción en el consumo energético de "como mínimo o 1%" en la comunidad, caída que supondría "30 millóns de aforro ao ano para as familias galegas". Otro de los objetivos fundamentales de este plan consiste en lograr que el 75% de la población gallega tenga acceso a la red de gas.
El fomento de las energías renovables es un pilar destacado y, por ello, se prevé un incremento del 60% en la generación eléctrica y en un 16% la térmica a partir de estas fuentes. Así, el plan establecerá como fin que la producción de electricidad a través de las renovables cubra más del 95% del consumo de la sociedad gallega en el 2015. Estas previsiones en materia de energías renovables tienen a su vez un objetivo, que es "evitar a emisión de 12 toneladas de CO2 á atmósfera", según manifestó el dirigente autonómico.
Desde la perspectiva eólica, Feijóo expresó la intención de "chegar aos 6.500 megavatios de enerxía" procedente del viento, por lo que el primer semestre de este año reiteró la pretensión del Gobierno gallego de "licitar os 2.300 megavatios" pendientes de acuerdo con la Lei Eólica aprobada en la Cámara gallega.
"UN PULO AO INEGA"
El presidente de la Xunta aseguró que el plan de ahorro energético será presentado este mismo por la Xunta y que, si bien aspira a configurar un sector más competitivo, también tiene como reto dar "un pulo ao Inega", ente que pretende "superar o estancamento" de los últimos años, en los que sus funciones, a ojos de Feijóo, quedaban casi relegadas a la "xestión de subvencións" con fondos procedentes del Estado.
Así, el Inega adoptará un papel más activo en la política de la Xunta con una prioridad en mente, que es reducir la dependencia energética gallega, que según el presidente gallego supera el 70%. Para ello, se abordarán acciones de "dinamización económica" bajo las garantías del "máximo respecto ambiental".