El Ayuntamiento de Lugo acaba de confirmar que el agua de la traída municipal es apta para el consumo, después de que los responsables locales recomendasen desde el miércoles evitar el consumo a causa de las purgas efectuadas en la red de saneamiento.
Según informó el concejal de Medio Ambiente de Lugo, Lino González Dopeso, las analíticas encargadas ayer por el Concello de Lugo demuestran que el grado de turbidez en el agua de la traída se encuentra por debajo del máximo permitido.