El ministro alemán de transportes, Peter Ramsauer, se declaró reacio a
instaurar más legislación o estructuras en el seno de la Unión Europea sobre
seguridad y rescate marítimo al considerar que eso incrementaría la burocracia,
mientras que el ministro español de Fomento, José Blanco, abogó por promover el
transporte marítimo en favor de la sostenibilidad.
"No veo ninguna necesidad,
ni ahora ni en un futuro inmediato de crear nuevas reglas" en materia de
seguridad marítima en la UE, comentó Ramsauer, en la clausura de una conferencia
titulada "Por un mar más seguro" al que asistieron delegaciones de varios países
y el comisario europeo de Transportes, Siim Kallas.
El ministro apuntó
también que "Alemania cree que no es necesario tener nuevas normas o legislación
en el ámbito del rescate marítimo o de la búsqueda de náufragos en el contexto
de la UE" y señaló que eso "podría conllevar más burocracia y amenazar el buen
funcionamiento de sistemas como el alemán".
Blanco destacó, por su parte, que
la presidencia europea de la UE que España ejerce durante este semestre,
pretende impulsar "la sostenibilidad, la innovación y la seguridad
marítima".
Entre los participantes en ese encuentro, previo a la reunión
informal de ministros de transportes de la UE, previsto esta tarde en A Coruña,
destacó también el director de la Agencia Europea de Seguridad Marítima, Willem
de Ruiter.
El titular alemán de Transportes cree que no hay justificación
para instaurar nuevos centros de control y organismos sobre seguridad marítima o
nueva legislación, y advirtió de que, en todo caso, para ello "requeriría
demostrar su necesidad y los beneficios que eso implicaría" en los países de la
UE.
Ramsauer observó que la Comisión Europea se comprometió en 2006 a
presentar un proyecto para un servicio de guardacostas destinado a prevenir al
contaminación marina y señaló que "Alemania está un poco decepcionada de que el
estudio no esté preparado".
En ese sentido, expresó su esperanza de que "el
estudio no exceda sus términos de referencia y respete unos de los más
importantes principios de la UE, el de la subsidiaridad".
Reconoció la
necesidad de adoptar "respuestas globales" sobre seguridad marítima, y opinó que
la UE debe "continuar manteniendo su liderazgo" en ese ámbito, pero advirtió que
la prioridad ahora es transponer el tercer paquete comunitario de medidas a las
legislaciones nacionales.
También el ministro español subrayó la necesidad de
trasplantar esas nuevas medidas a las legislaciones nacionales y señaló que
fueron adoptadas como consecuencia de varios accidentes marítimos en los últimos
años, entre los que destacó el hundimiento del petrolero "Prestige", que provocó
una marea negra en noviembre de 2002 que afectó gravemente a la costa
gallega.
Blanco, originario de Lugo, subrayó que ese accidente contribuyó
enormemente a la supresión de los petroleros monocasco que, como el "Prestige",
transportaban crudo pesado, o en la armonización de criterios para establecer
puertos de refugio para buques con dificultades para navegación en la
instauración de un nuevo fondo de indemnización a las víctimas de los daños
derivados de mareas negras, cuyo limite máximo es de 900 millones de euros,
dijo.
Por último, el comisario europeo de Transportes y vicepresidente de la
Comisión Europea, recordó que durante la catástrofe del "Prestige" él ejercía de
presidente del Gobierno estonio y señaló que ese accidente "sobrecogió" a su
país y apuntó que "varios de nuestros ciudadanos participaron en las tareas de
limpieza de la costa" gallega.
Durante la jornada, el director de la Agencia
Europea de Seguridad Marítima destacó que "ningún país miembro de la UE puede
afrontar por sí sólo un problema de estas características" como el del
"Prestige", aunque lamentó que a diario los vertidos de buques cargados con
hidrocarburos tienen un impacto mayor en el medio ambiente que esas
excepcionales tragedias