El grupo municipal del Partido Popular ha vuelto a denunciar la organización de carreras ilegales en el barrio de A Piringalla, concretamente en la calle Manuel María, en pleno casco urbano de la ciudad de Lugo. El concejal Enrique Rozas informó de que un coche, que circulaba a gran velocidad, se empotró el pasado sábado contra otro vehículo que estaba estacionado y se llevó por delante una señal de STOP.
Según la información facilitada por los vecinos al concejal popular, el sábado por la noche volvió a celebrarse una carrera ilegal en la calle Manuel María. Los hechos ocurrieron entre las dos y las tres de la madrugada. Al parecer, el conductor de uno de los coches que participaba en la competición perdió el control del mismo a la altura de la confluencia con la Rúa das Fontes y acabó chocando contra otro vehículo que estaba “correctamente aparcado” y contra una señal de tráfico.
Ahora, la Policía Local está investigando si el coche que participó en esa supuesta competición ilegal es el mismo que fue retirado por la grúa municipal unas horas más tarde de la vía pública, en la confluencia entre la Rúa Nova y la calle Montevideo, por estar mal estacionado y dificultar la circulación de los demás vehículos, dado que hay indicios que apuntan en esa dirección.
Rozas quiso expresar la preocupación del Partido Popular por estos hechos, especialmente por “lo que pudo haber pasado”, dado que el coche que estaba aparcado en la calle Manuel María quedó “seriamente dañado”. En todo caso, recordó que “no es la primera vez” que su grupo ha recibido quejas por parte de los residentes y ha denunciado esta situación, porque “es habitual que los vecinos de la zona escuchen durante la noche derrapes de coches e incluso de quads”.
Para solucionar este problema, Rozas propone incrementar la vigilancia policial en la zona y colocar pasos de peatones elevados, que obliguen a los coches a reducir la velocidad, especialmente en la calle Manuel María, “porque es muy ancha y se presta para organizar ese tipo de competiciones ilegales”, precisó.
De hecho, recordó que, a raíz de las primeras denuncias del PP, había aumentado la presencia policial en la zona, pero poco a poco se fue relajando y los problemas volvieron a surgir.
Sin policía en la calle
Por otra parte, Enrique Rozas denunció la ausencia de Policía Local en las calles de Lugo durante la noche del sábado para el domingo –del 13 al 14 de febrero-, a pesar de que se trataba de uno de los días grandes de las fiestas de Antroido. De hecho, explicó que sólo había siete agentes de servicio de los nueve que tenían que estar de turno y culpó de esta situación, de nuevo, a la “mala planificación” de los responsables políticos del Cuerpo.
Dos de esos agentes se ocuparon del centro de mando. También había dos efectivos de la Patrulla Verde, uno de Tráfico y otro de Atestados –que se organizaron para atender a las emergencias-. Sólo un funcionario de la Policía de Barrio, concretamente el jefe de servicio, estuvo de guardia esa noche, por lo que ya no salió del cuartel y no hubo vigilancia policial en las calles.
Rozas volvió a criticar esa “falta grave de previsión” y anunció que su grupo “nunca se cansará de denunciar la mala planificación del director general de la Policía Local, Darío Diéguez”. También dijo que estamos “ante el enésimo caso de irresponsabilidad por parte del concejal delegado, José Rábade, y el alcalde, el socialista José López Orozco”, máximos responsables políticos del funcionamiento de este Cuerpo.