La Embajada de Israel en España ha protestado mediante un comunicado por los
"elementos ofensivos para judíos, israelíes y, seguramente, para otros" que
aparecen en la escultura "Stairway to Heaven" del joven artista madrileño
Eugenio Merino que se exhibe en la feria de arte contemporáneo ARCO.
La
representación israelí considera que "valores como la libertad de expresión o la
libertad artística sirven en ocasiones de simple disfraz de prejuicios, de
estereotipos o de la mera provocación por la provocación. Un mensaje ofensivo no
deja de ser hiriente por pretender ser una obra artística".
Igualmente
consideran que este es uno de esos casos y por ello lo manifiestan "siendo
conscientes de que este tipo de provocaciones tiene éxito, precisamente, porque
el sentido común no puede dejarlas sin respuesta".
La obra en cuestión, que
se exhibe en el espacio de la galería ADN de Barcelona, fue una de las primeras
que se vendió en esta primera jornada de la feria, por 50.000 euros, a una
coleccionista privada belga.
La escultura 'Stairway to Heaven' es una
reflexión sobre la religión y en ella Merino ha situado a un árabe rezando
agachado; encima de él y arrodillado, un sacerdote católico, y encima un
rabino.
Se trata de esculturas realizadas en resina, silicona y pelo humano.
Junto a esta, en una vitrina de cristal se muestra otra pieza compuesta por una
Biblia, un Corán y la Tora. "No se trata de una obra con la que yo quiera
provocar. Mi idea es la de la coexistencia de las tres religiones, que hacen un
esfuerzo común para llegar a Dios en plan literal. Creo que la lectura es
positiva", ha señalado a EFE el artista al comienzo de la jornada y desconocedor
todavía de la polémica que iba a surgir sobre su obra.