La comunidad gallega se encuentra en nivel amarillo de alerta por temporal de lluvia y viento, y la peor situación está en el mar, con nivel naranja. La flota de pesca permanece amarrada en todos los puertos, en los que es fácil observar buques mercantes buscando refugio o al abrigo de las rías.
Según Salvamento Maritimo, entre Vigo y Fisterra no hay ningún barco fondeado, mientras que en la zona de A Coruña y en la Ría de Ares hay en estos momentos cinco y se dirige un sexto a la zona buscando refugio.
En tierra ha llovido copiosamente durante la noche; en la ciudad de Vigo saltaron un gran número de tapas de sumideros en las calles Camelias, Colón, Príncipe y García Barbón, y también se inundó una vivienda en la calle Amieiro, en la barriada de Teís, poco después de las 22:00 horas de ayer.
En Santiago, Emergencias del 112 recibió la llamada de un hombre que informaba de que el bajo del edificio de viviendas en el que reside estaba inundado y su hijo se hallaba atrapado en el ascensor al acudir a recoger su automóvil.
También se registraron desprendimientos de piedras de grandes dimensiones en la Lu-633, en el kilómetro 17,900 en Triacastela-Lugo, y en Ribadavia-Ourense hubo otro desprendimiento de tierras en el lugar de Santo André, en la parroquia de Campo Redondo.
En la ciudad de Lugo un semáforo tirado interrumpió la circulación de vehículos y de peatones en el barrio de A Bella, y también se registró la caída de árboles en la carretera de Curtis a Corredoiras y en la de Curtis a Melide, en el kilómetro 33,35, entre otras incidencias. Durante la tarde, una profunda borrasca volverá a pasar muy cerca del noroeste de Galicia gallego, con lo que las lluvias serán generalizadas y con carácter localmente tormentoso.