Varios trabajadores de instalaciones deportivas se han encerrado esta mañana en los ayuntamientos e A Coruña, Ferrol, Pontevedra y Ames, de donde ya han sido expulsados por la Policía Local y la Guardia Civil, aunque continúan concentrados delante del consistorio. El alcalde de este último ayuntamiento, Carlos Fernández, es también presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias.
Según informa la CIG, el objetivo de estos encierros es que los concellos que tienen instalaciones deportivas concesionadas a empresas del sector presionen para obligarlas a sentarse a negociar. Y es que ayer, la patronal del sector no se presentó en la reunión convocada en el Consello Galego de Relacións Laborais.
Así, los trabajadores de instalaciones deportivas entienden que los concellos "tamén deben asumir a súa parte de responsabilidade", ya que son las que otorgan dichas concesiones, puesto que estas instalaciones deportivas son de carácter público y, además, los afectados son los propios vecinos de estos municipios.
Las reivindicaciones del personal se centran, principalmente, en el establecimiento de un convenio colectivo que cubra a todo el sector, la modificación de las condiciones de incapacidad temporal, mejoras salariales y regulación de la jornada laboral.