Tras más de dos años de proceso judicial contra José Manuel López Pérez 'Coté', por intrusismo profesional al ser acusado de realizar prácticas médicas en clínicas de Osteopatía sin tener titulación en esta materia, el falso médico ferrolano rompió su silencio y expresó su intención de volver a la normalidad en el desempeño de la actividad médica, "en restitución de los derechos a los que me he visto privado".
Después de dos estancias de seis meses cada una en prisión por este delito -prometía curas milagrosas a cambio de importantes cantidades de dinero-, Coté compareció en Santiago -en un acto en el que no admitió preguntas de los periodistas- para desmentir las acusaciones que pesan sobre él, y para defender la "concordancia y respeto" con los que practicó la medicina.
Así las cosas, y esperanzados de obtener un resolución "favorable" para sus intereses, la defensa de López Pérez presentó el pasado mes de enero ante el juzgado de instrucción número tres de Ferrol la petición de nulidad de las actuaciones policiales y judiciales abiertas contra Coté a partir de un auto judicial de noviembre de 2007. El documento parte de un informe elaborado por la Unidad Contra la Delincuencia y el Crimen Organizado (Udyco), que apunta indicios de que el falso médico reincidió en un delito de intrusismo tras haber sido condenado en otras ocasiones por la misma causa. A este respescto, los letrados advierten en el texto una serie de "ilegalidades" que "vulneran" los derechos del imputado.
ROMPE SU SILENCIO
José Manuel López Pérez rompió un silencio para denunciar lo que considera una "brutal campaña de desinformación, confusión e intoxicación" realizada en su contra en todo el proceso judicial. Además, denunció la legitimidad "dudosa" de las partes implicadas en el caso, lamentando haber sido víctima de una situación de "persecución y acoso".
Tras rechazar todas las acusaciones que se le imputan, Coté afirmó haber sido el protagonista de un "circo mediático" y defendió por su parte una atención "esmerada" hacia los pacientes, con "elevados estándares de calidad, seguridad y eficacia".
Es por ello que tanto él como su defensa confían en una resolución favorable para su caso, que le permita recuperar sus derechos y dedicarse a la Osteopatía. "Una vez prospere la petición dará al traste con la causa y con quienes maliciosamente la han promovido", sentenció Coté, consciente de que se entrenta a un "arduo camino de lucha" para lograrlo.
INFORME POLICIAL
Los abogados de la defensa piden a la autoridad judicial competente que tumbe el auto de 2007 y las diligencias posteriores, al alegar que no se realizaron las comprobaciones necesarias para la elaboración del informe contra López Pérez. Añaden que la Udyco se basó en "indicios" y datos sacados de internet sobre los antecedetes del hombre, los motivos de cierre de sus clínicas, o los perjuicios de su actividad para los paciente, que en opinión del acusado no fueron contrastados.
Además, argumentan que en el marco del proceso judicial se han "vulnerado" los derechos del imputado al secreto de las comunicaciones, a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales sin que pueda producirse "indefensión", a la defensa de un juicio público "con garantías", a la "arbitrariedad" de los poderes públicos, a la intimidad personal e inviolavilidad familiar, y a la propia libertad del acusado.
La defensa critica así que los cuerpos de seguridad intervinieran en su momento el teléfono móvil de Coté y pincharan los múmeros fijos de las clínicas que tenía en Ferrol y Viveiro (Lugo), así como la investigación a su cuenta de correo electrónico, porque argumentan que choca de forma directa con los derechos de imputado.
En el documento de petición de nulidad de las actuaciones policiales, la defensa reitera en varias ocasiones sus críticas al informe elaborado por la Udyco, al asegurar que "se sustenta en meras consultas en internet, y que no fue sometido a "un perceptivo control judicial con rigor".
Así las cosas, explicaron que el juez que instruye el caso abaló la reincidencia delictiva de Coté por intrusismo sin contrastar la información dada por la Policía con los datos del Registro Central de Penados y Rebeldes. A este respecto, aseguran que de haber realizado la consulta, el resultado hubiera sido negativo porque se trataba de antecedentes penales que habían sido "cancelados". Los abogados van más allá y dicen que un delito de intrusismo "no justifica la injerencia en la esfera privada del imputado".
Por otra parte, el informe policial apuntaba los "graves" riesgos que su actividad suponía para la salud de los pacientes, un punto que la defensa califica como "invención gratuita del instructor". En cuanto a la clausura de sus clínicas en Ferrol y Viveiro por orden de la Administración, dicen que es una información "falsa y tendenciosa" que la Udyco pudo haber contrastado con la Xunta para observar que el cierre respondió a una "medida cautelar" porque las instalaciones no indicaban gráficamente la prohibición de fumar.
A modo de resumen, los abogados criticaron que el informe policial no comtempla "una mínima actividad investigadora" para conocer la actividad concreta de Coté. "Se le tacha de falso médico cuando la condición pública ostentada es la de osteópata colegiado en el Reino Unido", un punto que esta mañana confirmó el propio acusado, añadiendo que es la primera persona en España que alcanzó el título de osteópata.
ANTECEDENTES
López Pérez fue detenido por primera vez en febrero de 2008 a raíz de los testimonios de varias víctimas. A pesar de pasar seis meses entre rejas en la prisión de Teixeiro, quedó en libertad bajo fianza de 30.000 euros. Se le imputaban delitos de intrusismo, blanqueo de dinero, estafa y lesiones a sus pacientes, llegados de toda España. Con todo, el hombre siguió ejerciendo como traumatólogo, neurocirujano y neurólogo infantil, pese a tener sólo el título de Bachillerato.
Más de un año después, el juzgado de instrucción número tres de Ferrol decretó su ingreso en prisión sin fianza tras haber sido detenido en julio del año pasado en la localidad valenciana de Vinaroz, donde tenía una clínica. López Perez estuvo en presión provisional seis meses.
Con todo, unas semanas más tarde, el juzgado de instrucción número cinco de la ciudad valenciana decretó libertad para Coté en relación con la causa abierta por intrusismo laboral en la clínica que tenía en Vinaroz, porque la autoridad judicial no vio "indicios" necesarios para su ingreso en un centro penitenciario.