Sanidad y las Comunidades Autónomas han acordado redactar un Libro Blanco
para mejorar la coordinación entre el sistema sanitario y de apoyo social, así
como consensuar criterios comunes para elaborar los informes médicos que valoran
a las personas en situación de dependencia.
Después de la celebración de la
Conferencia Interterritorial de consejeros de Sanidad y de Política Social, la
ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, ha asegurado que se
persigue una mayor cohesión, calidad y equidad del sistema de atención a las
personas dependientes, y afrontar los futuros cambios demográficos.
El
envejecimiento de la población y, por consiguiente, el incremento de las
enfermedades crónicas están produciendo un aumento de la esperanza de vida y
también del número de ciudadanos que requieren ayuda para realizar sus
actividades cotidianas.
La mejor coordinación de los recursos sanitarios y
sociales no sólo no tendrá un impacto sobre la financiación del sistema sino que
ahorrará gastos al lograr una mayor eficacia y eficiencia del gasto, ha
explicado la ministra, que ha estimado que la redacción del Libro Blanco estará
ultimado a finales de este año.
De su redacción se encargará una comisión
coordinada por el Ministerio de Sanidad y Política Social y en la misma estarán
representadas todas las comunidades autónomas.
Durante la reunión
interterritorial, el Gobierno y las CCAA también han acordado establecer
criterios comunes para hacer la valoración preceptiva de las personas en
situación de dependencia, que estará listo durante el primer semestre de este
año, según ha estimado el secretario general de Política Social, Francisco
Moza. Su finalidad es hacer más completo este informe médico para facilitar
una evaluación más ajustada a las necesidades de coordinación debatidas hoy en
la reunión.
El Ministerio ha propuesto, además, el desarrollo de un plan de
atención de niños dependientes menores de tres años -previsto en la Ley de
Dependencia-, y que será aprobado antes de final de año.
En la misma reunión,
Jiménez ha informado a las comunidades autónomas de la creación de un Fondo por
valor de 21 millones de euros, de los cuales diez millones se destinarán a la
atención de pacientes poli-medicados que viven en residencias; ocho millones a
la atención de cuidados paliativos y tres millones enfermedades raras, pacientes
con ictus, salud mental y formación de familiares.
Durante la rueda de
prensa, la ministra ha recalcado que muchas comunidades autónomas ya aplican
desde hace tiempo -en "diferentes grados" la necesaria coordinación
socio-sanitaria, pero ahora se trata de "dar un paso más allá" y alcanzar el
mejor sistema posible de atención al ciudadano.
Los consejeros asistentes a
la reunión han coincidido en alabar esta iniciativa, aunque los representantes
de las comunidades gobernadas por el Partido Popular han exigido garantizar que
la financiación del sistema de atención a la dependencia sea estable, adecuada y
suficiente.