El portavoz del grupo parlamentario nacionalista, Carlos Aymerich, hizo balance del primer año de la victoria en las urnas del PPdeG que aupó a Alberto Núñez Feijóo a la presidencia de la Xunta y lo hizo sentenciando que, un año después, "estamos peor do que estabamos o 1 de marzo de 2009". Si por algo se ha caracterizado este periodo, argumentó Aymerich, es por las "promesas non cumpridas" -especialmente en el combate de la crisis- y por las "infelizmente cumpridas" en materia, por ejemplo, de política lingüística.
Según señaló Aymerich en rueda de prensa en el Parlamento, el Gobierno gallego está aplicando "políticas que inciden negativamente na evolución económica" y está "destruindo" políticas del bipartito que conseguían el efecto contrario. Tras lamentar que Galicia cuente con "35.000 parados máis que hai un ano e manteña desde xuño unha taxa mensual de destrución de emprego superior á media estatal", Aymerich criticó la política de "autorizar EREs e subvencionar a deslocalización empresarial" que practica la Xunta.
Al respecto, aludió al caso de la firma textil Caramelo, que ha recibido una ayuda de cinco millones de euros para su internacionalización -"ou sexa, deslocalización", apuntó Aymerich- tras haber aplicado un expediente de regulación de empleo que puso en la calle a más de 200 personas.
En relación a las políticas sociales, el portavoz del grupo parlamentario del BNG reprochó a Feijóo el incumplimiento de promesas como la apertura de un centro de día en cada municipio. "O único que fai no 2010 é abrir, con retraso e privatizándoos, os centros de día e escolas infantís que deixou o bipartito", criticó Aymerich, extendiendo el negativo balance a la educación y sanidad pública por los efectos negativos alcanzados el último año, con más listas de espera, menos becas o el sistema de gratuidad de los libros de texto eliminado.
Asimismo, Aymerich subrayó el "balance moi negativo na defensa da identidade galega", centrado sobre todo en el "ataque ao galego". Con todo, el diputado nacionalista apuntó que sí hay algo "positivo" en este asunto: la "resistencia" generada ante estos ataques desde los más diversos ámbitos de la sociedad. Con dicha resistencia, continuó, "o PP non contaba", lo que "dá esperanzas para un cambio de goberno e para a pervivencia da nosa lingua".