Los Bomberos do Barbanza denunciaron que, más de cinco meses después de incendiarse la fábrica de J.J. Chicolino en Boiro (A Coruña), los efectivos todavía no han cobrado las más de 600 horas extra que realizaron para sofocar el fuego fuera de sus turnos de guardia. El pasado 24 de septiembre fue necesario el apoyo de las dotaciones do Barbanza ante la magnitud de las llamas, porque en Boiro solo hay tres efectivos de guardia y otros dos en Ribeira.
Así las cosas, los bomberos fueron requeridos por el Consorcio Provincial contra Incendios de A Coruña -a través de su gerente, Xosé Luis Barca Añón-, por mediación de la empresa gestora, Veicar S.L. Pasado este periodo de tiempo, los representantes de los efectivos antiicendios lamentaron llegar a esta situación y aseguraron que la empresa "nunca negociou unha dispoñibilidade para estas ou outras emerxencias", que les obligó a "pasar alí horas e deixar ás familias durante varios días".
Así las cosas, el colectivo de afectados se puso en contacto en repetidas ocasiones con el corsorcio y con Veicar, que se culpan mutuamente de los retrasos en el cobro de las horas extra. A este respecto, el gerente de la entidad dice haber dado el dinero a la compañía, mientras que la dirección de ésta sostiene que el consorcio aún no le pagó.
Es por ello que desde los parques de Bomberos de Boiro y Ribeira (A Coruña) mostraron su malestar y "monumental enfado" con la empresa, a la que acusan de una "gestión precaria", y con el consorcio provincial contra incedios de A Coruña por "permitir que pasen estas cousas cun servizo público no que hai vidas e bens materiais en xogo", denunciaron los bomberos.