El secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, Gaspar Zarrías, ha hecho balance del primer año de las elecciones vascas y gallegas. Zarrías ha analizado el año transcurrido desde los
últimos comicios autonómicos en el País Vasco y Galicia, cuyos resultados
electorales permitieron al PP recuperar el Ejecutivo gallego de la mano de
Alberto Núñez Feijóo, y a los socialistas, gobernar por primera vez en Euskadi
con López al frente.
De estos doce meses transcurridos, Zarrías ha sacado una impresión muy
diferente para una y otra comunidad y ha considerado que es un año de
"claroscuros", en el que las luces están, a su juicio, en el País Vasco, y las
sombras, en Galicia.
Ha abundado en esta idea al subrayar que el Gobierno de Patxi López se ha
destacado por su "apuesta firme y decidida" en contra de la violencia y el
terrorismo y con un lehendakari dedicado "a los problemas que realmente
preocupan a los ciudadanos", dejando de lado cuestiones que no son
prioritarias.
Así, López se ha centrado en la lucha contra ETA y en resolver los problemas
de vivienda o empleo, a fin de que el País Vasco salga cuanto antes de la crisis
económica y en las mejores condiciones posibles, ha agregado. Un año, según Zarrías, caracterizado por el dialogo y el entendimiento, "muy
diferente" incluso a anteriores etapas en Euskadi, cuando gobernaba el PNV.
Frente a esa política, ha contrapuesto el Gobierno de "enfrentamiento" de
Núñez Feijóo en Galicia y ha puesto el acento en que las primeras decisiones que
tomó fueron recortar derechos sociales, como eliminar la gratuidad de los libros
de texto o reducir casi en un 50 por ciento las inversiones productivas.
"Para colmo", ha agregado el dirigente socialista, el Ejecutivo del PP ha
introducido dos elementos de "quiebra" de la sociedad gallega: la lengua, que
"nunca había sido un problema" en Galicia, ni siquiera cuando gobernaba Manuel
Fraga, y una ley que regula el sistema financiero que "claramente contraviene
los preceptos constitucionales".