El Ministerio de Fomento, a través de la Demarcación de Carreteras
de Galicia, movilizó todos los recursos disponibles para realizar los
trabajos de reparación de una grieta aparecida en el kilómetro 18,4
del carril derecho de la N-540 (dirección Ourense y Santiago), en la
provincia de Lugo, a la altura del término municipal de Guntín.
El deslizamiento y asiento del relleno, que se prolonga por unos
20 metros de la vía, se produjo por un abombamiento del muro de
mampostería, como consecuencia del incremento de empujes generados al
saturarse el relleno. Esta situación se debió a, entre otras razones,
las condiciones meteorológicas existentes durante las últimas semanas
en la zona.
La empresa responsable de la conservación detectó la incidencia y
el ministerio comenzó ya los primeros trabajos de revisión y de
afianzamiento. Con el objetivo de agilizar los trabajos, se
establecerán turnos para trabajar las 24 horas del día.
Para esta actuación, se movilizaron hasta el momento cerca de 20
personas -conductores, maquinistas, señalistas y técnicos, entre
otros-, una retroexcavadora, una pala mixta y cuatro camiones para
el transporte de material -el mayor número de medios materiales
posible en función del reducido espacio-.
FASES DE LOS TRABAJOS
En una primera fase, los trabajos se encaminan a afianzar el muro,
con el objetivo de evitar un mayor deslizamiento en la vía. Así, como
medida correctora provisional, se está construyendo un relleno de
escollera en la cara exterior del muro que generará un empuje
estabilizador que detenga el movimiento que se ha iniciado.
Posteriormente, una vez se estabilice el muro, se definirán y
adoptarán con carácter de urgencia las medidas de reparación
definitivas de la calzada. Para garantizar la seguridad y agilizar
los trabajos, se reguló temporalmente el tráfico por el carril no
afectado por la incidencia.
ALCALDE DE GUNTÍN
Por su parte, el alcalde de Guntín, el 'popular' Jesús Carreira,
supervisó hoy las obras de un puente en esa localidad lucense, en el
que -explicó- "hay un trozo de un lateral que está peligroso, para
que no acabe de caer".
Para llevar a cabo estas reparaciones, se cortó un carril de la
carretera, lo que provoca "importantes retenciones", tal y como
indicó el propio regidor, quien precisó que "se va a apuntalar,
arrimándole una escombrera para que no se vaya". "Después ya se
procurará una mejor reparación, pero eso son obras mayores. Lo más
grave es el problema del tráfico", expuso.
Con todo, el regidor lamentó que no "hay alternativas para pasar"
y que tampoco "hay otro puente por donde salvar la circulación", pese
a que -subrayó- se trata de un "importante" nudo de comunicaciones,
por donde se "cruza para Ourense, Vigo y Santiago". "Tiene mucha
circulación", resumió.