El presidente del Congreso, José Bono, reconoció que "no" va a dejar de
comulgar porque forma parte de sus "convicciones" y dijo que como "no" desea
"crear problemas ni escándalos", si el portavoz y secretario general de la
Conferencia Episcopal Española (CEE), José Antonio Martínez Camino, se encuentra
repartiendo la comunión cuando él se acerque a recibirla "a lo mejor" buscará
otro sacerdote distinto para cumplir con este sacramento.
José Bono ha manifestado, sobre las amenazas
de excomunión hacia quienes han apoyado con su voto la aprobación de la Ley del
aborto y la situación del Rey en este asunto, que "cualquier comparación puede
resultar odiosa si se hace en esos términos".
En una visita a Mérida, donde ha inaugurado la "Sala de
la Autonomía" de la Asamblea de Extremadura, se ha referido al hecho de que el
portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez
Camino, haya declarado que aquellos políticos que votaran a favor de esta Ley
estarían "en situación objetiva de pecado mortal y no pueden ser admitidos en la
comunión". Bono ha dicho que "yo no he oído al obispo hacer estas manifestaciones".
Ha agregado que "está bien que al Rey lo traten mejor que al presidente del
Congreso y que le den todas las deferencias" ya que, ha subrayado, "el Rey es el
Rey".
El presidente del Congreso de los Diputados ha mostrado su intención de
llevarse "bien con todo el mundo, también con Martínez Camino" y se ha negado
"en absoluto" a hacer "consideraciones comparativas".
No considera que haya "mucha dificultad" en esta cuestión puesto que, ha
añadido, "algunos jerarcas de la Iglesia suelen tratar bien a la Jefatura del
Estado", como demuestra el hecho de que "incluso hasta bajo palio han entrado a
los Jefes de Estado". Para Bono, "eso ha sido así y sigue siendo bueno que al Jefe del Estado le
tengan ese respeto y esa consideración".