El Gobierno luso adelantó que las líneas de alta velocidad (AVE)
Lisboa-Oporto y Oporto-Vigo se retrasarán dos años debido al alto gasto público
alcanzado en 2009 que debe ser atenuado en los próximos años.
El ministro de
Estado y de Finanzas luso, Fernando Teixeira dos Santos, explicó que "la
inversión pública tuvo un pico en 2009 con los programas de estímulo a la
economía, y ese esfuerzo será atenuado en los próximos años, regresando a los
valores anteriores".
"En estas circunstancias hemos decidido retrasar la
ejecución de las líneas de alta velocidad entre Lisboa y Oporto y entre Oporto y
Vigo", especificó el ministro en una conferencia de prensa en la que presentó
los principales ejes del Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC) del
país.
Teixeira dos Santos negó que las demandas de la principal formación de la
oposición, el Partido Social Demócrata, -contrario a la construcción inmediata
del AVE- hayan influido en la decisión de retrasar su ejecución. "Esta
propuesta no fue aprobada para darle la razón a nadie, sino para presentar unas
finanzas públicas con un déficit más bajo y cuentas más sostenibles",
afirmó.
De este modo, la línea de alta velocidad entre las dos principales
ciudades portuguesas, Lisboa y Oporto, se retrasará hasta 2017 mientras que la
que conectará Oporto con Vigo no estará en funcionamiento antes de 2015.
El
aplazamiento de la línea entre Oporto y Vigo por parte de Portugal se anunció
después de que el ministro de Fomento español, José Blanco, declarase el pasado
noviembre que la conexión no estaría concluida antes de 2015 -dos años después
de las previsiones- a causa de las dificultades existentes para obtener la
declaración de impacto ambiental en el tramo entre Vigo y Porriño.
Tras
conocer esta información, el Gobierno portugués explicó que Portugal no lanzaría
un concurso para construir una línea que se parase en la frontera.
La línea
Oporto-Vigo, de 125 kilómetros de extensión -100 de los mismos en territorio
portugués- contará con una inversión en su primer tramo, entre Braga y Valença,
de 845 millones de euros.
Por su parte, la conexión entre la capital
portuguesa y Oporto supondrá una inversión de 3.800 millones de euros, según
datos revelados por la Red Ferroviaria de Alta Velocidad (RAVE) de
Portugal.
Además de las novedades respecto a las líneas de alta velocidad, el
Ejecutivo luso prevé en su propuesta del PEC recortar los gastos de personal
público en 100 millones de euros hasta 2013 para lo que congelará los salarios
el presente año.
El primer ministro de Portugal, José Sócrates, se reunirá
durante el día de hoy con los líderes de todos los partidos con representación
parlamentaria y con los principales sindicatos para analizar esta propuesta del
PEC que el Gobierno debe presentar en Bruselas y para el que solicitará el
respaldo de la Asamblea de la República el próximo día 25.