A sus 53 años, y tras vivir uno de los éxitos más grandes de su carrera con
"Papito", Miguel Bosé apuesta por el hedonismo y la irreverencia en "Cardio", un
álbum "lleno de solaridad y buen rollo ochentero", ha explicado el cantante hoy
en Madrid durante la presentación del mismo.
El arrollador éxito de "Papito",
con el que vendió más de dos millones y medio de copias en todo el mundo y que
le ha mantenido de permanente gira en España y Latinoamérica durante varios
años, ha obligado a Miguel Bosé a quitarse "miedos y vértigos" encarnando a un
personaje enérgico y descarado en su nuevo álbum, "Cardio", que sale mañana a la
venta.
Para regresar a la primera línea de actualidad, Miguel Bosé ha
adelgazado más de veinte kilos, como recuerda en una de sus nuevas canciones,
"Ayurvédico", en referencia a la estricta dieta a la que se ha sometido.
Con
actitud irreverente y caleidoscópica, como tiene acostumbrado a su público en
sus 30 años de carrera, ha presentado hoy Bosé este trabajo discográfico, que se
plantea, como si de una revista de tendencias se tratara, con la variedad de
doce canciones de vocación moderna y cosmopolita.
Esas doce posturas vitales
encerradas en "el brío y la energía" de "Cardio", que significa "corazón" en una
lengua tan hedonista como el griego, no pueden adjudicarse exclusivamente al
cantante, aunque sí al personaje "valiente y sin dudas de nada" con el que ha
vuelto "a la edad de la pasarela".
El contagioso estribillo de su primer
sencillo "Estuve a punto de...", convive con el romanticismo de "¿Hay?" o el
deliberado amaneramiento "a lo T-Rex" del tema final, "Eso no", que recuerda a
su juventud en un Londres desinhibido en lo sexual y en lo estético.
Bosé
defenderá en directo este "Cardio" con una escenografía propia de una pasarela,
para mantener esa actitud de modelo de pasarela con la que se ha dejado
fotografiar para el libreto del disco, posando con todo tipo de accesorios y
complementos como si de un reportaje de moda se tratara.
Para este álbum, ha
contado con Nicolás Sorín, con el que comparte el proceso de gestación de sus
trabajos desde "Velvetina" y a quien ha pervertido musicalmente.
Sorín, hijo
del cineasta argentino Carlos Sorín y pianista "más cercano a las bandas sonoras
y al jazz", comparte con él una formación clásica, pero Bosé le ha obligado, "en
contra de su voluntad", a pasarse a la producción y a introducir "guitarras con
un sonido 'indie' muy guarro y poco perfecto".
Pero no todo es provocación en
su propuesta. Mientras que se ha enfrentado a varios reporteros televisivos
procedentes de magazines españoles, por considerar que no trataban con respeto
el lanzamiento de su nuevo álbum, Bosé ha contestado a los periodistas
latinoamericanos, que se han centrado en su colaboración con Juanes en el
proyecto "Paz sin fronteras".
El polémico encuentro sobre el escenario con el
colombiano en el concierto que se celebró en Cuba el pasado 20 de septiembre de
2009 provocó las protestas de grupos de exiliados cubanos en Miami.
Este
episodio queda atestiguado en el disco en el tema "Júrame", que es "un retrato
de lealtad en la que los dos nos mantuvimos -ha recordado- para no flaquear",
tras recibir amenazas.
La intención de los dos músicos es la de mantener vivo
"un proyecto que se plantea muy a largo plazo", ha apuntado, tras una actuación
musical que entró en el libro Guiness de los récords como el tercero más
multitudinario de la historia, con más de 1,7 millones de asistentes.
"El que
salió ganando fue el pueblo de Cuba", ha asegurado Bosé, quien incidió en la
buena disposición de las administraciones estadounidense y cubana ante la
celebración de un concierto que iba a celebrarse originalmente en Guantánamo a
propuesta de Estados Unidos, ha contado, aunque finalmente no ocurrió por
problemas logísticos.
El cantante también ha anunciado que seguramente será
en junio cuando Juanes y él anuncien nuevos destinos para sus conciertos
conjuntos con los que proseguir esta iniciativa.