La
capacidad visual de la narrativa de Miguel Delibes le ha convertido en uno de
los escritores españoles con más novelas adaptadas al cine, una de sus
principales aficiones que junto a la caza motivaron sus primeros escritos
periodísticos, publicados en "El Norte de Castilla" entre 1942 y 1944.
Hasta
nueve filmes, basados o adaptados a partir de alguna novela del escritor
vallisoletano, se han visto en España desde el estreno en 1962 de "El Camino",
de la realizadora Ana Mariscal, hasta el de "Una pareja perfecta" (1998), la
particular versión de Francesc Betriú sobre "Diario de un jubilado".
Entre
medias, a lo largo de cuatro décadas, directores de diversos estilos y
tendencias han acometido con mayor o menor éxito la empresa de llevar a la gran
pantalla algún relato de Miguel Delibes, caso de "Retrato de familia" (1976), de
Antonio Giménez Rico, el director que más veces le ha adaptado.
Lo hizo
también con "El disputado voto del señor Cayo" (1986) y "Las ratas" (1996),
mientras que Antonio Mercero llegó a estrenar "La guerra de Papá" (1977), basada
en "El príncipe destronado", y "El tesoro" (1988).
Una de las cintas de mayor
resonancia y reposiciones en televisión ha sido "Los santos inocentes" (1984),
de Mario Camus, no así el intento que hizo Luis Alcoriza con "La sombra del
ciprés es alargada" (1990), que apenas duró en cartelera.
En la actualidad
obra en poder de una productora los derechos audiovisuales sobre la novela de
"El hereje", publicada en 1998, para una posible adaptación.
Directores y
productores han coincidido siempre en destacar el poder visual de la narrativa
delibiana, muy próxima al cine, aunque también han resaltado las dificultades
que suponía trasladar a la gran pantalla las intensas y contenidas emociones de
los personajes retratados por el novelista.
La dimensión cinematográfica de
la obra de Miguel Delibes ha sido estudiada por Ramón García, uno de los mejores
conocedores de su vida y obra, dentro de un libro editado en 1993 por la Semana
Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), que en la edición de ese año
entregó al escritor una Espiga de Oro honorífica.
En la misma línea de
adaptaciones, los profesionales del teatro también han afrontado la tarea de
llevar a las tablas algunos de los relatos de Miguel Delibes.
Así lo hicieron
Josefina Molina con "Cinco horas con Mario" (1979), protagonizada por Lola
Herrera; y José Sámano en "La hoja roja" (1986), con María Fernanda D'Ocon como
primera actriz, y en "La guerra de nuestros antepasados", interpretada en su
papel principal por José Sacristán.