El presidente francés, Nicolas Sarkozy, consideró "ridículos" los rumores
que han circulado en internet y en la prensa internacional sobre sus supuestas
infidelidades y las de su esposa, la cantante y modelo Carla Bruni.
En una
comparecencia ante los medios en Londres junto al primer ministro británico,
Gordon Brown, Sarkozy restó importancia a los rumores y lamentó que un
periodista francés utilizara su turno de pregunta en la conferencia de prensa
para abordar el tema.
"Me encanta el Reino Unido. No me haga morderme la
lengua", manifestó el presidente galo, quien volvió a dirigirse al reportero
para añadir: "usted debe saber muy poco sobre lo que el presidente de la
República tiene que hacer realmente durante todo el día".
"Desde luego, no
tengo tiempo para ocuparme de esos rumores ridículos, ni siquiera una fracción
de segundo. Ni siquiera sé por qué utiliza su turno de pregunta para plantear
una pregunta tan idiota", dijo el jefe del Estado francés.
Brown le echó una
mano y comentó que "en lo que se refiere a la prensa británica, le he podido
decir a Nicolas que no me creo todo lo que leo en ella".
Las manifestaciones
de Sarkozy suceden a las que hizo su esposa en una entrevista con la cadena de
televisión Sky News, que se difundió el miércoles, en la que se mostró
convencida de que su marido nunca le engañaría con una aventura
extra-matrimonial.
El entrevistador le preguntó si confiaba en su marido y
Bruni contestó: "si, mucho. El nunca tendría aventuras. ¿Has visto alguna vez
una foto de él teniendo una aventura?"
La cantante y modelo advirtió de que
"el 99% de las cosas" que se escriben sobre ella "son erróneas", como cuando se
contó que estaba preparando una colaboración musical con Lenny
Kravitz. Además, dijo estar viviendo una dulce historia de amor: "el
auténtico cuento de hadas es la suerte, la increíble suerte que tuve de
enamorarme con 40 años y encontrar a alguien con quien casarme".