El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, hizo una llamada a alcanzar pactos en cuatro cuestiones que definirán el futuro de la comunidad, que son la fusión de las cajas de ahorro, las estrategias para atajar la crisis económica, el territorio y el reto del rejuvenecimiento poblacional.
En el debate sobre el Estado de la Autonomía, el presidente gallego hizo una intervención de casi dos horas que tuvo como protagonista la situación económica y anunció que en las próximas semanas -"dentro do primeiro ano de Goberno"-, será presentado el Plan Estratéxico 2010-2014, un proyecto para "encarar a crise" y "saír reforzado cara a vindeira década".
Poco dijo sobre este plan, más que incluirá 100 medidas, 300 actuaciones y más de 400 indicadores, y que estará basado en la austeridad, el liderazgo, la confianza, la estrategia territorial y la cooperación. Atajará, así, cinco ejes, la cohesión social, bienestar y calidad de vida; la dinamización económica; la economía del conocimiento; sostenibilidad medioambiental y equilibrio territorial y una administración austera eficiente y próxima al ciudadano.
Desde la perspectiva de la Administración autonómica, el presidente autonómico aseguró que "cada euro público haberá de xustificarse en función da súa utilidade e efectividade".
Aunque admitió ante la oposición que "diverxemos sobre o noso modo de xestionar economía", apeló a que si bien el plan no puede ser pactado "globalmente por todos", sí sea posible que en esté se incluyan "medidas propostas e acordadas por todos os partidos".
VIVIENDA
Las medidas anticrisis previstas para este año fueron estructuradas en diferentes áreas. Una de las más específicas ha sido la de vivienda, con diversas medidas fiscales, entre las que se encuentra la negativa de la Xunta a adaptar el ITP (impuesto que grava la transmisión de viviendas usadas) a la subida del IVA impulsada por el Gobierno central, prevista para el mes de julio. la Xunta prevé además rebajar en un punto, hasta el 6%, la compra de viviendas que vayan a ser objeto de rehabilitación.
Para la adquisición de primera o segunda vivienda, se rebajará del 0,75 al 0,5% el impuesto de actos jurídicos documentados y del 1% al 0,75% la compra de segunda vivienda. Este mismo gravamen será rebajado en la misma proporción para formalizar las hipotecas que financien estas compras. Las operaciones de constitución de hipoteca para cancelar otro préstamo tendrán coste "cero", el mismo que en subrogaciones.
Más allá de estas cuestiones, Feijóo expuso las 10 nuevas leyes, 20 proyectos legislativos y 25 instrumentos de planificación que completan las áreas de Gobierno y acciones previstas para el año en curso. Buena parte de estas iniciativas están orientadas hacia la salida de la crisis, como un plan de empleo de autónomos, otro de acción turística, la publicación en el DOG en las próximas semanas ("antes de cumprir o primeiro ano de Goberno") de diez convocatorias en un único concurso para el reparto de 2.300 megavatios eólicos y otros planes estratégicos para sectores como el textil.
En el plano forestal, se buscará una fórmula de agrupación para acabar con el "minifundismo" y para el comercio se diseña un plan dotado con 130 millones para atajar la situación de crisis, sobre todo por la subida del IVA afrontará el sector, entre otras acciones.
La innovación es también objeto e novedades en las previsiones del Gobierno gallego. Núñez Feijóo anunció, al respecto, un plan de innovación 2011-201 que abordará toda esta área en la Xunta aunque con un nueva organización. Así, se creará la Axencia galega de Innovación, lo que llevará a la supresión de la Dirección Xeral de I+D+i, cuyo personal se intengrará en la misma. También desaparecerá la Fundación Galega da Sociedade do Coñecemento.
Vinculadas con esto está "reordenación do Goberno" prevista por el presidente autonómico, a través de la redacción de una nueva Lei do Goberno e das Administracións Públicas de la comunidad y otra relacionada con los entes instrumentales. Esto implica el diseño de un plan de evaluación de los organismos dependientes (hay 63) y que incluye "unha proposta de redimensionamento dunha parte significativa destes".
Respecto a las cajas de ahorro, el presidente gallego no hizo mayores anuncios, aunque sí reiteró su objetivo de lograr el consenso para reclamar una fusión, pues en el escenario actual "é fundamental para Galicia e en especial para as nosas empresas contar con entidades financeiras galegas, comprometidas co desenvolvemento do noso territorio e dispostas a priorizar o financiamento dos proxectos estratéxicos para o noso país".
Al respecto, Feijóo incidió en que "as posibilidades das nosas empresas para acceder a vías de financiamento e de liquidez serán ben diferentes se Galcia conta cunha gran caixa de aforros propia ou se pola contra os centros de decisión das caixas se sitúan finalmente fóra da nosa comunidade".
GALLEGO
La cuestión del idioma estuvo presente en la intervención de Feijóo, quien además de hacer una defensa del decreto sobre el uso de los idiomas en la enseñanza, aseguró que "Galicia é bilingüe" y que la propuesta de decreto se basó en lo dicho por los padres. "Garantía do máximo equilibrio posible nas dúas linguas oficiais de Galicia", "adquisición dun coñecemento efectivo en linguas" y "liberdade de uso das dúas linguas oficiais por parte dos alumnos nas aulas e nos exames" son tres de los principios que lo rigen, aseveró. También en este punto Feijóo apeló al consenso.
Además de hablar de decreto habló de "galeguismo", para señalar que "non é unha estatua de sal". Así, tras manifestar que "non creo no galeguismo de museo" ni en el "declarativo, que esmorece cando se pon en contacto coas decisións esenciais", apeló a las demás fuerzas para "reiterar que hai sitio para todos nos grandes asuntos que atinxen aos país". Eso sí, vinculó el concepto de "galeguismo do século XXI" con la defensa de que la comunidad "estea presente no mapa financeiro español".
En materia de idioma, cabe resaltar que el presidente autonómico citó a Castelao, aunque leyó en español un texto que éste había escrito en gallego. Desde el Gobierno justifican esto alegando que este mismo texto fue leído en idioma castellano por Eduardo Blanco Amor en una ocasión. Hecho que fue criticado desde las bancadas de la oposición. Fue, eso sí, su única intervención en español.