Un pequeño grupo de operarios inició los trabajos para trasladar la estatua ecuestre de Franco desde el patio
de poniente del Arsenal Militar de Ferrol al almacén. La estatua permanecerá oculta al público bajo una lona, tal y como acordó la
Corporación ferrolana el pasado 14 de enero en cumplimiento de la Ley de Memoria
Histórica.
El pasado mes de enero, el Ministerio de Defensa exigió al Ayuntamiento
ferrolano la retirada de la estatua ecuestre de Francisco Franco, regalo de la
ciudad al dictador en la década de los 60.
A mediados de ese mismo mes el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, anunció
que el traslado sería cuestión de días y que se haría cargo el propio Ministerio
de Defensa, una solución que obtuvo el respaldo mayoritario de los grupos de la
Corporación ferrolana.
Dos meses después, la estatua continúa emplazada en el mismo lugar en el que
fue depositada en julio del 2002, cuando se retiró de la plaza de España para
iniciar las obras de reforma de la plaza.
No obstante, desde enero, y en varias ocasiones, se ha visto a obreros tomar
medidas en el entorno de la efigie para determinar el modo del traslado.
Se trata de una mole de bronce de siete toneladas de peso que representa a
Franco pasando revista a las tropas a caballo.
Los trabajadores del Arsenal centraron hoy su trabajo en liberar los anclajes
que sujetan la estatua al pedestal que será trasladado en pocos días.