El consumo moderado de alcohol, como vino o cerveza, es beneficioso para quienes
han sufrido ataques cardíacos y otros problemas vasculares, según un estudio que
publica la revista Journal of the American College of Cardiology.
Ese
consumo moderado lo definen los científicos de la Universidad de Campobasso
(Italia) como uno o dos vasos de cerveza o vino al día. Hasta ahora la
mayoría de las investigaciones habían establecido que un vaso de vino o de
cerveza en las comidas constituía un consumo positivo para gente
saludable.
Sin embargo, se desconocía si esa conclusión también era válida
para quienes hubieran sufrido un ataque al corazón, un derrame cerebral o algún
otro trastorno isquémico vascular.
Sin embargo, el estudio de los casos de
16.351 personas, realizado por los científicos de los Laboratorios de
Investigación de la universidad italiana, despejó la incógnita y reveló que
también se aplica a esos pacientes.
Según Simona Costanzo, epidemióloga que
dirigió el estudio, se observó que el consumo moderado no solo tiene efectos
beneficiosos para personas con problemas cardíacos. "También tienen menos
probabilidades de padecer otros problemas similares y su tasa de mortalidad fue
inferior a las de quienes no consumían ningún tipo de bebida alcohólica",
agregó.
De acuerdo con Costanzo, el efecto de ese consumo moderado en
pacientes cardíacos es similar al que se ha observado en gente saludable. "La
reducción del riesgo es de alrededor del 20 por ciento", lo que significa que
con el consumo se pueden evitar uno de cada cinco casos de problemas
cardiovasculares, señaló.
Para los científicos de los Laboratorios de
Investigaciones, la clave está en el consumo moderado, a lo que hay que sumar un
estilo de vida y una dieta sanos.
Según Augusto di Castelnuovo, jefe del
Departamento de Estadísticas de los Laboratorios de Investigación, el consumo
también debe ser regular. "Un consumo moderado durante una semana puede ser
positivo. La misma cantidad de esa semana, concentrada en un par de días es
definitivamente nociva", indicó.
Los científicos también advierten que las
conclusiones del estudio no deberían significar una invitación a consumir
bebidas alcohólicas, aunque sea de forma moderada. "Los abstemios, saludables
o enfermos, no tendrían que comenzar a beber con el objeto de tener mejor
salud", señaló Giovanni de Gaetano, director de los laboratorios.