Representantes de los empleados de empresas de la limpieza que trabajan para el Servicio Galego de Saúde (Sergas) se concentraron esta mañana ante el edificio del organismo en Santiago de Compostela para exigir que sus derechos salariales se equiparen a los que tienen las personas contratadas por el ente. En la acción participaron cerca de 300 personas entre representantes y delegados, según cálculos de UGT.
Hace más de un mes UGT, CC.OO y CIG solicitaron a la gerente del Sergas, Rocío Mosquera, una reunión para hablar sobre el acuerdo alcanzado con la dirección del ente durante el Gobierno del bipartito, por el cual se aplicaría a los trabajadores de la limpieza el mismo grado de la carrera profesional que a los empleados contratados por el Sergas.
En el marco de este acuerdo, el Gobierno autonómico concedería al personal de la limpieza un aumento del salario en función de su antiguedad en el puesto, suponiendo un incremento de unos 48 euros en el primer grado, superando los 70 en el segundo y sobrepasando los 100 en el tercero.
La secretaria de Organización de la Federación de Servicios de UGT-Galicia, Rosa María Acuña, reconoció en declaraciones a AGN que los dos primeros grados ya han sido aplicados, pero denunció que la Xunta "no quiere respetar el acuerdo" con respecto al tercer grado de la carrera profesional, en un actuación que califican de "silencio administrativo". Acuña acusó al Gobierno autonómico que intentar "salirse por la tangente" con respecto a este asunto, tras haber solicitado hace más de un mes una reunión con la gerente del Sergas sobre la que no recibieron una contestación.
Para la secretaria de Organización de Fes-UGT, el Sergas trata de "lavarse las manos como Pilatos", por lo que le exige que "equipare" los derechos de los trabajadores de empresas de limpieza que prestan servicio en los hospitales del Servizo Galego de Saude con los de empleados del Sergas.
Tras concentrarse ante las puertas del edificio del Sergas en San Lazaro, los representantes de los comités de empresa de todos los hospitales de la comunidad exigieron reunirse con la gerencia, siendo reducidos por la Policía. Según explicó Acuña, un grupo pudo acceder a la planta donde se encuentra el despacho de la gerente, mientras que todos los demás quedaron bajo el control de los agentes.
"De aquí non saimos ata que nos atendan", afirmaba de forma rotunda Acuña este mediodía. Minutos más tarde alcanzaron un compromiso por parte del Sergas, que sobre las 14.45 horas recibirá a tres representantes de los comités, uno por cada central sindical. Con todo, Acuña advirtió que, de no lograr una respuesta, tomarán las medidas que consideren oportunas y amenazó incluso con un huelga a nivel de todos los centros hispitalarios gallegos.