La violencia doméstica se ha cobrado la vida de dos mujeres en sólo unas horas. Un joven de Alcaudete (Jaén), M.G.E., de 20 años, mató a su novia, R.C.P., de 19 años, de un disparo de escopeta y después se suicidó. En Vilafrancia del Penedès (Barcelona), un ciudadano boliviano mató a su mujer tras arrojarla por la ventana. En Jaén, la Policía Local de Alcaudete fue la que dio aviso a la Guardia Civil sobre las 22.25 horas del domingo, después de que los vecinos alertaran sobre varios disparos en un domicilio del número 18 de la calle Campiña de la localidad jiennense. Cuando llegaron los servicios de urgencia se encontraron muerta a la joven y a su novio todavía con vida con heridas de arma de fuego, en concreto de una escopeta, en la cara y en tórax, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Neurotraumatológico de la capital, donde falleció al poco de ingresar como consecuencia de una parada cardiorrespiratoria de la que no pudo ser reanimado. La joven fallecida se encontraba en una habitación del mismo piso, un tercero, en donde fue localizado su compañero. Todas las hipótesis que maneja hasta el momento la Guardia Civil apuntan a que el joven fue el autor del disparo que mató a su novia para posteriormente quitarse él la vida. El otro caso ocurrió en Vilafranca del Penedès (Barcelona), donde un hombre mató a su mujer la madrugada del domingo al tirarla por la ventana de su domicilio. La Guardia Civil detuvo a Leonardo T.C., de 33 años y nacionalidad boliviana, por presuntamente matar a su mujer, de la misma nacionalidad y 32 años. El detenido habría arrojado a su mujer por la ventana de un segundo piso tras una fuerte discusión en su domicilio de Vilafranca. El juez ya ha decretado su ingreso en prisión sin fianza. La pareja vivía en una habitación subarrendada a otra ciudadana boliviana en el 1º 1ª del número 36 de la calle Casals. Hacia las 3.25 horas de la madrugada un vecino de la misma finca llamó a la Policía y la Guardia Civil para alertar sobre la violenta discusión que mantenía el matrimonio de inmigrantes. A la llegada de las patrullas, encontraron a la joven, aún con vida, tumbada en medio de la calle y sangrando abundantemente por el cráneo, resultando muerta instantes después sin que las asistencias médicas nada pudieran hacer por ella, según informó la Guardia Civil. La ventana se hallaba en un primer piso que, con el entresuelo, equivale al segundo. El marido y presunto autor del homicidio fue detenido a unos 40 metros del cadáver de su esposa, cuando permanecía sentado en la acera y llorando. Según los investigadores, todo apunta a que en el transcurso de la discusión entre ambos el marido empujó a su mujer por la ventana, lo que produjo la muerte.