Los correos de Yahoo de por lo menos ocho corresponsales extranjeros en China
recibieron ciberataques en las últimas semanas, dos meses después de que Google
denunciara ataques similares contra disidentes y periodistas en el país
asiático, uno de los más censurados del mundo.
El Club de Corresponsales
Extranjeros de China (FCCC, siglas inglesas) informó hoy en un comunicado que ha
podido verificar que por lo menos los correos de Yahoo de ocho periodistas
fueron bloqueados o reenviados a direcciones electrónicas
desconocidas.
Varias de las cuentas afectadas tuvieron que ser desactivadas
por Yahoo el 25 de marzo, agregó el FCCC, después de que los periodistas no
pudieran acceder a ellas durante dos semanas en las que el servidor respondió
con este mensaje: "Hemos detectado un problema en su cuenta".
Aunque el
portal estadounidense no ha contestado a las preguntas del club sobre estos
ataques, el equipo técnico de Yahoo señaló a uno de los afectados que su correo
había sido "hackeado" y que habían conseguido restaurar el acceso.
El FCCC
recuerda a sus miembros que los correos electrónicos "parecen no ser un medio de
comunicación seguro en China y son preferibles otros canales para concertar
entrevistas o tratar asuntos delicados" para el régimen chino.
Se trata del
último de una serie de ataques de "hackers", o piratas informáticos, en el
ciberespacio chino, desde que el gigante tecnológico Google denunciara el
primero de ellos el 12 de enero, al que han seguido numerosos ciberataques
similares, el último contra webs de ONG defensoras de los derechos humanos en el
país asiático.
Según parece, otros profesionales en China están siendo
víctimas de ataques semejantes, pero no están denunciándolos ante el temor de
que esos ciberataques provengan del gobierno chino.
China es el mayor mercado
de internet del mundo, con unos 400 millones de usuarios, pero también uno de
los más censurados, según denuncian las organizaciones de libertad de prensa y
expresión.
Esta censura, que en China se conoce como la "Gran Muralla de
Internet" (en mandarín, "Fanghuo Changcheng", literalmente la Gran Muralla
Cortafuegos), mantiene inaccesibles por lo menos 18.000 webs, entre ellas las de
medios como BBC o Voice of America, pero también servicios como Youtube o redes
sociales como Facebook y Flickr.
Después de los ciberataques, Google amenazó
con abandonar sus negocios en chino (google.cn) si Pekín no cesaba en sus
exigencias censoras, y el lunes 22 de marzo dejó de limitar su servicio de
búsquedas en China, que ha sido bloqueado por el gobierno en contenidos
delicados como la matanza de estudiantes de Tiananmen en 1989 o la represión en
Tíbet o Xinjiang.
Hoy mismo, la emisora Radio Free Asia, con sede en EEUU,
denunció que la totalidad de los servicios de búsqueda de Google habían sido
bloqueados temporalmente por una errónea asociación con sus muy censuradas
siglas, RFA.
Libby Liu, responsable para Asia de esta emisora, señaló en un
comunicado que este bloqueo es "un descarnado recordatorio para el mundo del
control represivo de internet y de la libertad de expresión en China".
El
último desplante de una multinacional a la censura del Partido Comunista de
China se produjo la semana pasada, cuando Go Daddy anunció que, debido a las
limitaciones del régimen, dejará de registrar dominios chinos (.cn).
Su
vicepresidenta ejecutiva, Christine N. Jones, señaló entonces ante el Congreso
que Go Daddy había registrado un incremento de ciberataques contra los
servidores que alojan correos y webs de disidentes, periodistas y empresarios.