El alcalde de Agolada, Ramiro Varela, ha asegurado que el accidente en el
que esta mañana fallecieron tres jóvenes se produjo en un tramo de carretera que
hasta hace unos años era un punto negro pero que ahora dispone de un buen firme
antideslizante y está bien señalizado.
Varela declaró que las víctimas eran
dos rumanos y un argelino de entre 20 y 30 años, y dijo que fue "un accidente
espectacular" pero no se sabe "cómo el automóvil invadió el carril contrario,
porque la carretera está muy bien señalizada. Si hubieran bajado a 60 kilómetros
por hora -puntualizó- el coche no habría quedado así".
El alcalde aseguró que
en este mismo punto se registraron en los últimos 8 o 9 años varios accidentes
con víctimas mortales, pero la situación mejoró cuando se cambio la capa de
rodadura que ahora es antideslizante.
El regidor municipal afirmó que no sabe
si los ocupantes del automóvil iban o venían de sus respectivos trabajos. "En
esta zona trabajan muchos extranjeros que residen habitualmente en Silleda o en
Lalín en granjas de vacuno o de pollos, y también muchos de ellos lo hacen en la
construcción", señaló.
El bombero José Luis González declaró en el lugar del
accidente que tuvieron que excarcelar los cuerpos tras el impacto frontolateral
del vehículo con el autocar. "Tuvimos que retirar el techo y el lateral
izquierdo del coche y después elevar el salpicadero para retirarles las
extremidades inferiores", que tenían atrapadas entre los hierros, indicó.
El
suceso ha tenido lugar sobre las 8 horas de hoy en el kilómetro 151,4 de la
N-640 entre Agolada y Lalín, en el lugar de Ponte Vilariño, cuando, por causas
que se desconocen, el vehículo en el que iban los tres fallecidos perdió el
control y se metió debajo del autobús. De momento también se desconoce la
identidad de las víctimas.
En el autobús había dos ocupantes, que han
resultado con heridas leves, con cortes de cristales. El autobús iba a
recoger a los niños por las distintas parroquias para llevarlos al colegio.