La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó de que la pandemia de
gripe A se mantiene bajo control y que, un año después de haberse descubierto
los primeros casos en Norteamérica, el virus ha causado 17.483 víctimas mortales
en todo el mundo. Se calcula que la gripe estacional es causante del deceso
de unas 500.000 personas a nivel mundial cada año.
La agencia sanitaria de la
ONU precisa en su último boletín sobre la evolución del virus AH1N1 que éste se
encuentra activo sobre todo en ciertas zonas tropicales de Asia, América y
África, aunque de manera general la actividad gripal sigue en niveles "bajos" en
la mayor parte de los hemisferios norte y sur.
Entre los datos que aporta la
OMS destaca que hubo una marcada reducción de casos en China, aunque en "las
últimas semanas entre el 20 y el 30 por ciento de muestras sometidas a análisis
de laboratorio han dado positivo".
Aunque el virus pandémico AH1N1 sigue
predominando en la mayor parte del mundo, en algunos países del sudeste
asiático, de África oriental y el norte y el este de Europa se ha detectado que
predomina el virus tipo B de la gripe estacional.
Sobre la situación en el
continente americano, la OMS indica que la actividad gripal se mantiene baja,
aunque Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Brasil, Perú y Bolivia
reportaron al menos durante una semana de marzo un incremento de enfermedades
respiratorias relacionadas con la gripe A.
El aumento de la transmisión del
virus se ha asociado en varios casos a brotes en escuelas. Según el
organismo, el área más activa para la gripe en Latinoamérica se encuentra en el
norte de Brasil.