Los gobiernos de España y Portugal consideran prioritario el tramo de alta velocidad ferroviaria entre Oporto y Vigo, y según el ministro español de Fomento, José Blanco, existe un "compromiso claro" de llevarlo adelante.
Tras un encuentro entre Blanco y su homólogo portugués, Antonio Mendonça,
ambos ministros, en rueda de prensa, destacaron que se ha despejado cualquier
duda que hubiese sobre la construcción del tramo entre esas dos poblaciones.
Con respecto a las obras, Blanco indicó que "vamos a mantener el compromiso
que tenemos con los fondos remitidos desde la Unión Europea para este trayecto,
y las obras estarán iniciadas en el 2013".
Para analizar esta conexión transfronteriza, se prevé la firma de un
protocolo en la cumbre hispano-portuguesa que se celebrará el próximo
septiembre, a fin de agilizar los plazos de esta conexión norte de alta
velocidad.
En la reunión celebrada hoy en el Ministerio de Fomento también se alcanzó un
acuerdo para la construcción de una estación internacional, transfronteriza,
integrada por dos establecimientos diferenciados. Del lado español, en Badajoz, se situará la estación destinada al servicio de
pasajeros, mientras que en la parte portuguesa, Elvás, estará la de
mercancías.
Estas instalaciones serán construidas por las entidades de cada país, y su
explotación corresponderá a una sociedad conjunta creada para tal fin.
Respecto a la línea de alta velocidad entre Madrid y Lisboa, ambos ministros
destacaron que su construcción va por buen camino, aunque no se quiso concretar
una fecha exacta para su entrada en funcionamiento.
Según Blanco, habrá que esperar a que esté toda la obra licitada y en
construcción para establecer la fecha de llegada del AVE, porque a su juicio
"hay que ser riguroso con las fechas".
El ministro español destacó, al igual que su homólogo portugués, la
importancia de esta conexión ferroviaria, porque a través de ella se va a
conseguir una península Ibérica mejor comunicada, más unida y más cerca de
Europa.