Rosa María Cendón lleva a los pies de la cama de su marido, de 52 años de edad y en estado comatoso, desde hace tres años, dos de ellos internado en el Hospital de la Cruz Roja de Vigo. El mismo que la organización benéfica quiere cerrar y del que ayer por la tarde pretendieron sacar "por la fuerza" a los cinco enfermos que quedan en el centro para trasladarlos a otro sanatorio.
Según informó Cendón a AGN, cinco ambulancias estacionaron por sorpresa en el interior del edificio ubicado en la calle Cánovas del Castillo para trasladar a los pacientes a otros centros "sin el consentimiento de los familiares". "Agradecemos mucho a las trabajadoras por que fueron ellas las que nos avisaron y gracias a eso pudimos impedirlo", señaló Rosa.
Paralizaron el traslado mediante una "cadena humana" que sirvió de muralla pero lo que no podían imaginarse era que la Gerencia del sanatorio iba a denunciarles ante la Fiscalía por esta actuación. Mañana tendrán que ir a declarar a los Juzgados de la ciudad olívica acusados de "abandonar" a los enfermos.
Tanto esta mujer como el resto de familiares, trabajadores y los propios enfermos son "conscientes" de lo que está ocurriendo. Aseguran que se sienten "solos" y sin apoyo de la Administración, a pesar de que el hospital se encuentra concertado con el Servicio Gallego de Salud, siendo el único cliente del centro.
"MI MARIDO LLORA CONTINUAMENTE"
Rosa reconoce que desde que comenzó la lucha por evitar el cierre, su marido se encuentra "muy nervioso". "Aunque no pueda hablar, se da cuenta de todo. Llora continuamente y estoy convencida de que piensa que es una carga para nosotros", relató a AGN emocionada.
A pesar de la leve implicación de los poderes públicos y la insistencia de Cruz Roja por echar el candado al hospital, la oposición no se da por vencida. "Desde el principio nos dijeron que era una batalla perdida, pero eso todavía está por ver", dijo como portavoz del resto de familiares, que junto con la plantilla se han organizado en turnos para evitar que se desvalije el centro y, menos aún, muevan a los enfermos hasta que no exista un compromiso por parte de la Administración para garantizar su permanencia en centros de Vigo. "Cerrarán las puertas con nosotros dentro y si nos sacan será por la fuerza", advirtió.
Rosa califica la situación de "vergonzosa", sobre todo porque se está tratando con enfermos que "no pueden defenderse". Critica la falta de claridad de la dirección de Cruz Roja, que no aclara si el centro se va a cerrar o se va a privatizar, y lamenta que tengan que poner "trampillas" para alcanzar su finalidad.
La primera propuesta de la Gerencia fue trasladar a los pacientes a un hospital de Pontevedra, la segunda a la residencia El Pinar, pero ninguna garantizaba una estancia a largo plazo. "Ellos se niegan a comprometerse por escrito a que los enfermos permanezcan en un centro de Vigo por eso nosotros sospechamos que en cuanto consigan cerrar el hospital nos obligarán a llevarlos a otros lugares de la provincia de Pontevedra o a pagar la estancia en un privado", sospecha Rosa.
MANIFESTACIÓN
Quienes tampoco cesan en su empeño de evitar el cierre son los trabajadores, que permanecen encerrados en las instalaciones como medida de presión a la Xunta para que actúe y garantice que los pacientes que permanecen en el hospital se trasladen a centros adecuados y por un tiempo ilimitado. Hoy, como ya es habitual, volvieron a concentrarse a las puertas del sanatorio para hacer sonar los silbatos y los cánticos de "este hospital non pode cerrar".
El comité de empresa amenaza con endurecer las protestas y anuncia que el próximo 22 de abril se convocará a todos los vigueses a una manifestación "para que Vigo no deje que se pierdan 70 camas en el que es el único hospital de este tipo en la comarca", avanzó su portavoz, Hortensia Pérez.
NEGOCIACIÓN DEL ERE
Además de en las protestas, plantilla y familiares de pacientes tienen las miras puestas en el próximo lunes, fecha en la que se negociará el ERE del hospital vigués después de que fuera aplazada en el día de hoy.
El centro va a seguir "abierto hasta el lunes" ya que se ha aplazado la negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a los trabajadores del hospital. Estaba prevista una reunión con directivos de la ONG procedentes de Madrid pero finalmente estos notificaron que no iban a poder acudir. AGN también intentó conocer la versión de la Gerencia del centro, que declinó hacer declaraciones al respecto.