El director xeral de Función Pública, José María Barreiro, defendió que la actuación en las polémicas oposiciones en las que dos cargos de Facenda estaban al mismo tiempo como aspirantes a una plaza por promoción interna y en el tribunal para el acceso externo fue "totalmente legal", aunque reconoció que "non é a máis desexable". En comisión parlamentaria, Barreiro reiteró la "transparencia e obxectividade" del proceso pero apoyó la modificación de las instrucciones de funcionamiento ante la "alarma social" generada.
Frente a esto, los grupos de la oposición censuraron que la Consellería de Facenda -a la que está adscrita la Dirección Xeral de Función Pública- sólo hubiese actuado a raíz de la difusión del caso en los medios de comunicación, pese a haber reconocido que tenía conocimiento del mismo desde el pasado mes de diciembre. El diputado del PSdeG, José Manuel Lage Tuñas, solicitó de nuevo la dimisión de Barreiro; mientras que el nacionalista Suárez Canal criticó que se hubiese "consentido unha anomalía cando se podía tela correxido en decembro".
En su comparecencia en comisión, Barreiro aseguró que la "transparencia está asegurada" y que los cambios introducidos en los procesos -aprobados ayer en el Consello da Xunta y que prohibirán ser opositor y tribunal en ningún proceso y obligarán a renunciar a miembros si concurren familiares a la convocatoria- servirán para dar "maior apariencia de transparencia".
El director xeral defendió que la actuación del tribunal de promoción interna había sido "irreprochable" y "totalmente obxectiva e imparcial". De hecho, aludió a los resultados del primer examen que realizaron los dos cargos y apuntó que, de concluir ahí el proceso, "ningún dos dous sacaría a praza". Asimismo, Barreiro afirmó que ya se han dado 14 casos durante la época del bipartito en el que se produjeron coincidencias de personas que estaban al mismo tiempo en un tribunal y promocionando por vía interna.
Según expuso, en la actualidad están abiertos 33 procesos selectivos, por lo que pidió a la oposición que tengan "un pouco máis de sentidiño e prudencia, porque plantexar a anulación das oposicións sen facer a máis mínima comprobación pode causar un dano irreparable".
Desde el grupo parlamentario socialista, Lage Tuñas calificó la declaración del director xeral de "pornográfica" al haber dicho que "era coñecedor en decembro" de los hechos y no haber actuado hasta que no salieron a la luz pública. "A Xunta toma decisións polo que sae nos xornais", reprochó el diputado del PSdeG, quien apuntó que el "remendiño" que va a aplicar ahora la Xunta "non vai chegar para tapar os buratos existentes".
Lage Tuñas instó a reformar la Lei de Función Pública --ante lo que el grupo popular y el representante autonómico le recordaron que la propuesta entraría en la Cámara antes de finalizar el año-- y exhortó a Barreiro a dimitir "se ten un mínimo de responsabilidade", tras calificarlo de "encubridor e consentidor".
"ALUCINANTE"
Por su parte, el diputado del BNG Alfredo Suárez Canal consideró "decepcionante" la comparecencia y "alucinante" el hecho de que "os medios lle marquen a axenda do que é ético ou non" a la Xunta. "Por que en decembro non se adoptou ningunha medida?", preguntó, añadiendo que en su grupo "botamos de menos que non haxa ningunha delimitación de responsabilidades políticas".
Para Suárez Canal se ha cometido un "dano irreparable" a los opositores en este primer año de gobierno del PP, en el que a esta polémica se suman las de filtraciones en otras oposiciones de Función Pública y en el Sergas. "A desaparición da función de custodia que ten que facer a Administración pública sobre as probas acaba derivando en que non haxa responsabilidades políticas", lamentó el parlamentario del BNG.
Finalmente, el diputado del grupo popular Antonio Rodríguez Miranda retó a la oposición -especialmente al socialista Lage Tuñas, del que criticó su "histrionismo"- a qué diga "unha ilegalidade" del proceso y lamentó que pongan en duda "a profesionalidade dos traballadores públicos". Sobre el caso de los cargos de Facenda, indicó que "non houbo coincidencia entre persoas no mesmo tribunal cando se fixeron os exames. Foi posterior", concluyó.