El Ministerio de Trabajo quiere "abaratar la media de los despidos" con un mayor
uso del contrato de fomento del empleo, sin que ello implique que la
indemnización por este último sea inferior a 33 días.
El Ministerio aclaró
así las declaraciones que hizo su titular, Celestino Corbacho, en una entrevista
a EFE-Dow Jones, en la que señaló que hay que "procurar" que "ese contrato de
fomento" no reste derechos que actualmente tienen los trabajadores aunque su
indemnización "pudiera ser menor de la que es actualmente".
Según Trabajo, lo
que Corbacho quiso decir es que hay que encontrar la fórmula para reducir los
costes del despido por la vía de ampliar el uso que se da al contrato de fomento
del empleo, que tiene una indemnización de 33 días por año trabajado.
Este
contrato se utiliza sólo actualmente para los jóvenes de entre 18 y 29 años, los
parados de larga duración, los mayores de 45 años y los minusválidos.
En la
entrevista, a Efe-Dow Jones, Corbacho consideró que "España tiene que cambiar
progresivamente para dejar de tener un modelo dual" y pasar a otro en el que "la
temporalidad tenga relación directa con la economía.
Los contratos
temporales, con menores costes de despido, estaban destinados a incentivar la
contratación, pero su escasa duración -generalmente de tres a seis meses- no
propicia la productividad de los empleados.
Por eso los agentes sociales y el
Gobierno están discutiendo cómo incentivar la contratación indefinida haciendo
un mayor uso del citado contrato de fomento del empleo.
Para Corbacho, "hay
que corregir la práctica abusiva" del uso excesivo del contrato temporal", y por
eso "hay que explorar" el contrato de fomento del empleo.
Tras las
conversaciones mantenidas en las últimas semanas entre el Ministerio de Trabajo
y los agentes sociales, el Gobierno entregó esta tarde a la patronal y a los
sindicatos una nueva propuesta de reforma laboral, y Corbacho espera tener un
acuerdo cerrado a final de mes.
"Somos conscientes de que un contexto como el
actual de dureza económica no facilita las negociaciones, pero reconocemos que
todos están haciendo un esfuerzo para intentar acordar y consensuar. Creemos que
se están dando las condiciones para un acuerdo final. No lo presumo fácil pero
sabremos encontrarlo", señaló.
Dentro de las propuestas de reforma, el
Gobierno quiere implantar un sistema parecido al del conocido como "contrato
alemán", con subsidios para que las compañías opten por reducir el tiempo de
trabajo en lugar de recurrir al despido.
Corbacho recordó además que el
Gobierno también quiere que haya un sistema más concreto de bonificaciones para
la contratación de jóvenes y desempleados de larga duración.
En la
entrevista, el ministro de Trabajo rechazó por otra parte las comparaciones
entre España y Grecia en este momento en el que se ha agravado la crisis en el
país heleno.
España tiene una economía más competitiva y mejores perspectivas
de crecimiento, subrayó Corbacho, quien no obstante admitió que los problemas de
Grecia han impulsado los esfuerzos de reforma. "En un momento como el actual
todo tiene su influencia. Todos los países estamos obligados a implantar
reformas y adoptar políticas" para cumplir los objetivos presupuestarios,
añadió.