La Xunta de Galicia anunció que modificará la velocidad actual de la autovía Santiago Brión (AG-56) hasta los 120 kilómetros por hora en todo su recorrido. El Ejecutivo autonómico iniciará el jueves los trabajos de instalación de nuevas señales de limitación en la vía, que terminarán dentro de dos semanas.
Durante este periodo está prevista la colocación de un total de 22 señales, 12 en setido Noia y diez en dirección a Santiago. También se instalarán 16 señales y paneles direccionales en ocho curvas, así como limitaciones de aproximación en los tramos finales de cada sentido.
Con este cambio, la Xunta pretende ofrecer a los conductores una limitación similar a la del resto de autovías de titularidad autonómica. Desde la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras afirmaron que la dirección xeral de Infraestructuras elaboró una propuesta de actuación "coherente" con la normativa actual, a partir de los mismos criterios de señalización seguidos en las autovías do Barbanza y do Salnés. El objetivo de la Administración gallega es ofrecer a los usuarios una limitación "que aporte a seguridade e comodidade precisas".
Según manifestaron desde la Xunta, la modificación se presenta de forma "recoñecible" para los conductores, unificando la autovía Santiago-Brión con las demás de titularidad autonómica.
En esta nueva propuesta de señalización, el departamento de Medio Ambiente tomó como base el trazado de la autovía y el estudio de visibilidad de parada a 120 kilómetros por hora.