La Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte de Portugal (CCDR-N) teme que el retraso de dos años del AVE que unirá Oporto y Vigo "asfixie" el proyecto, cuya ejecución inicial estaba prevista para 2013.
El presidente de la CCDR-N, Carlos Lage, opinó en declaraciones a Efe que el
retraso hasta 2015 "no puede comprometer la conexión a la red ibérica y europea
de alta velocidad".
Lage hizo estas afirmaciones en referencia al retraso de dos años en esta
conexión previsto en el Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC) del Gobierno
portugués, que actualmente analiza la Comisión Europea.
En su momento, el jefe del Ejecutivo luso, el socialista José Sócrates,
justificó que, a pesar de los dos años de aplazamiento del proyecto ferroviario
en Portugal, este ya estaba de hecho atrasado en España -por problemas con los
estudios del trazado- hasta esas fechas.
Pero una demora que deje en punto muerto las conexiones entre Lisboa, Oporto
y Vigo supondrá "un menosprecio inaceptable del peso y los derechos del norte",
advirtió Lage, y además "una pérdida de desarrollo y cohesión de Portugal y de
la península Ibérica".
Para el dirigente de la CCDR-N, la importancia estratégica de estas
conexiones ferroviarias de alta velocidad justifica "la fijación de calendarios
estables y creíbles, acordados por los estados español y portugués, teniendo en
cuenta las respectivas ejecuciones".
Entre las tareas complicadas que Lage estimó que deben ser valoradas en
conjunto por ambos países se encuentran las "exigencias de la compleja conexión
de la ciudad de Vigo y de su estación central a la frontera común" entre España
y Portugal.
Lage apuntó que la indecisión del Gobierno portugués puede complicar las
obras de construcción de una estación en el centro de la ciudad de Vigo y la
continuación de la línea ferroviaria hasta Tui.
"No es de esperar que España, en un futuro, excave nuevamente en el centro de
Vigo, cuando Portugal en su 'para y arranca' decida hacer la conexión que le
compete", aseveró.
Criticó que, si ese plazo se sobrepasa, "la articulación de la alta velocidad
con Galicia y por el corredor norte de la península Ibérica permanecerá
irremediablemente comprometida" y supondrá un "imperdonable golpe para la región
norte".
El responsable de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte
agregó que, si esta conexión ferroviaria no es ejecutada en 2015 como muy tarde,
Portugal y España perderán los 240 millones de euros que la Unión Europea
adjudicó al tramo internacional, entre Vigo y la localidad lusa de Ponte de
Lima, y al puente sobre el río Miño.
"Este proyecto no merece morir por asfixia y víctima de la disidencia
política interna" de Portugal, señaló Lage, quien añadió que "no es creíble que
España esté dispuesta a resignarse a los altos y bajos de la política portuguesa
en esta materia".
Según los plazos contemplados por la Red Ferroviaria de Alta Velocidad de
Portugal (RAVE), la conexión entre Oporto y Vigo está retrasada a 2015 y la que
une Oporto y Lisboa a 2017 (también dos años más de lo previsto), mientras la
que unirá la capital portuguesa con Madrid se mantiene para 2013.