El subteniente de la Guardia Civil de la comandancia de Lugo, Julio Baquero, detenido ayer en el marco de la 'Operación Carioca', en la que se investigan supuesto trato de favor a algunos clubes de alterne que fueron clausurados y también a algunas de las empleadas, ha sido puesto en libertad.
El mando policial fue detenido en la mañana de ayer cuando se encontraba en su oficina de la comandancia lucense y pasó luego a disposición judicial.
El subteniente estaba al frente de la unidad en la que también trabajó el cabo Armando L.T., ahora en prisión como consecuencia de la investigación que instruye por esta causa la titular del juzgado de instrucción número 1 de Lugo.
La jueza dejó en libertad al suboficial de la Guardia Civil en torno a la medianoche, tras haber respondido a cuestiones supuestamente relacionadas, entre otros asuntos, con los presuntos delitos de omisión del deber de perseguir delitos y obstrucción a la justicia.
La detención se produjo en el mismo día en que las partes tuvieron acceso a parte del secreto de sumario, donde se reflejan centenares de conversaciones telefónicas y aparece el testimonio de seis mujeres, casi todas de nacionalidad brasileña, que figuran como testigos protegidos en este asunto.
En el auto de imputación, la instructora trata de determinar si el cabo ahora en prisión y subordinado del subteniente pudo cometer los delitos de tráfico ilegal de personas; determinación a la prostitución; contra los derechos de los trabajadores; cohecho, tráfico de influencias; revelación de secretos; agresión sexual y contra la intimidad.
En el ámbito de esta operación fueron detenidas unas 30 personas, de las que 10 permanecen en prisión, entre los que figuran, al margen del cabo del instituto armado, un Policía Nacional que tenía su destino en Barajas y un inspector de la Policía Local.