Dos personas han resultado heridas a causa de un accidente registrado en la refinería que Repsol tiene en la ciudad de A Coruña y que se produjo minutos después de las diez y media en una de las cámaras de la planta de coque, carbón de petróleo.
Según informó la refinería en un comunicado de prensa, por el momento se desconocen las causas del accidente, pero Repsol ya ha abierto una investigación para indagar su origen, aunque ha matizado que no hubo deflagración ni incendio.
Así, aunque la refinería apunta en este comunicado que en el momento del accidente se escuchó un fuerte ruido, puntualiza que no se puede hablar de explosión. Además, la planta informó de que no han resultado afectadas el resto de las instalaciones ni el entorno de la refinería.
Por su parte, los dos heridos ya han sido evacuados al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, donde a las dos del medio día los servicios sanitarios facilitarán un parte médico sobre su estado.
Repsol ya ha avisado de los hechos a las autoridades locales, a las fuerzas de seguridad y a las asociaciones de vecinos del entorno, para explicarles de forma directa lo ocurrido.
ANTECEDENTES EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
Pero este no ha sido el único accidente de los últimos años en esta refinería. El último data de abril de 2007, cuando un operario de la planta sufrió quemaduras de segundo grado, debido a un incendio provocado por el fallo de un horno, y que ocasionó una explosión en una de las unidades de producción de gasoil. Las llamas, de grandes dimensiones, se podían ver desde varios puntos de la ciudad, lo que provocó una importante alarma entre los vecinos de las zonas más próximas.
Asimismo, en agosto de 2009, un problema en la unidad recuperadora de gases provocó un incendio en la refinería, pero sin causar daños personales. En abril del 2000 hubo otro incendio, también sin heridos, esta vez por una fisura en el tubo de un horno.
En abril de 2003, una explisión debida a una fuga de combustible en un compresor obsoleto dejó cuatro heridos, dos de ellos de gravedad por quemaduras de segundo grado. En mayo del mismo año, una rotura de una tubería causó una explosión, pero esta vez sin heridos.
En enero de 2005, un vertido de 1.000 litros de gasóleo de vacío de la refinería contaminó la playa de Bens. En marzo del año siguiente, la planta se vio obligada a parar su producción un día por un fallo en la zona en la que se elaboran gasóleos y gasolinas, provocando una gran humareda y malos olores.
PRACTICAMENTE RODEADA POR CASAS
La expansión urbana tanto de A Coruña como de Artexio ha provocado que, a día de hoy, la refinería de Repsol se encuentre practicamente rodeada por viviendas. La planta se instaló en el valle de Bens en 1964, a tres kilómetros de la ciudad y a 5,5 del puerto herculino.
Por aquel entonces, esta distancia era más que suficiente para cumplir con el Reglamento de Actividades Peligrosas, que exige una separación mínima de dos kilómetros entre este tipo de instalaciones y el núcleo habitado más próximo. En la actualidad, la planta incumple esta normativa, pero no fue Repsol quien quebrantó las exigencias, sino el propio crecimiento de la ciudad.
Asimismo, los sindicatos llevan reclamando desde hace años una mayor implicación de la compañía con la seguridad, pese a que los controles realizados por la Administración en la refinería siempre han obtenido resultados favorables.
La refinería herculina tiene dos planes de emergencia, uno interior que incumbe al personal de la planta y otro exterior diseñado por la Xunta. Tanto los tanques de gas como los de combustible cuentan con sistemas de refrigeración automáticos. Asimismo, el complejo dispone de varias lanzaderas de extinción de incenios, motobombas, centros de bombeo, 20 kilómetros de red contra el fuego conectada al agua de mar, así como una reserva hídrica de 60 millones de litros. Además, la compañía revisa periodicamente sus oleoductos para evitar fugas.