La directora de Recursos Humanos del Servizo Galego de Saúde (Sergas), Esperanza Fernández Lago, defendió que no existe ninguna evidencia de "irregularidades" en los procesos de oposición y, por lo tanto, descartó "adoptar outro tipo de medidas" que las ya tomadas ante los rumores sobre filtraciones en los exámenes. "Fixemos máis do que nunca se fixo nunca ante un rumor de filtración", proclamó.
"Non creo en milagres pero si creo na capacidade das persoas e non a porei en dúbida sen unha proba obxectiva", argumentó Fernández Lago en su comparecencia en comisión parlamentaria, donde recordó que casi seis meses después de la realización de las pruebas y pasados cuatro meses de la publicación de los resultados, "non se achegou ningunha". En caso de que aparezcan dichas pruebas, apuntó a la oposición, "non me tremará a man en tomar decisións".
Mientras esto no suceda, rechazó aceptar la petición de socialistas y nacionalistas de depurar responsabilidades políticas ante los "indicios graves" existentes en el proceso, donde tres de las personas que obtuvieron las mejores notas en varias categorías estaban trabajando en la Dirección xeral de Recursos Humanos del Sergas. Entre ellas, según denunció el diputado socialista José Manuel Lage Tuñas, se encuentra el marido de la subdirectora de Recursos Humanos.
Fernández Lago incidió en que, pese a que no hay ninguna denuncia fundamentada, el Sergas abrió ya una investigación a inicios de febrero "nun acto de transparencia e responsabilidade" y de ella se desprende que no se produjo ninguna ruptura en la cadena de seguridad ni ninguna incidencia en las fases de elaboración, custodia o impresión de las pruebas. Asimismo, recalcó también que los "instrumentos informáticos non están en rede".
La directora de Recursos Humanos señaló también que habían encargado la pasada semana la intervención de la Dirección Xeral de Avaliación e Reforma Administrativa de la Consellería de Presidencia, en lo que califican una muestra más de transparencia. "Para tomar calquer tipo de decisión teño que ser rigorosa e ter probas", argumentó Fernández Lago, quien alertó de la "irresponsabilidade suprema" por parte de la oposición de "xerar dúbidas" sobre los procesos de oposición "sen probas obxectivas".
En su intervención, incidió también en que no es la primera vez que trabajadores de esta dirección se presentan a un proceso selectivo del Sergas, y recordó que ya se produjo esa situación durante el bipartito. Al respecto, apuntó que los listados de admitidos en las pruebas ya eran públicos cuando tomó posesión de su cargo tras el cambio de gobierno, por lo que recriminó a la oposición que eran "coñecedores" de la situación.
En la misma línea argumentativa, destacó que el hecho de que se participe en la organización o se trabaje en la dirección o subdirección de Recursos Humanos del Sergas "non significa que se teña acceso ao exame". De hecho, señaló que, con la investigación ya realizada, están identificados todas las personas con acceso al examen y ninguna de ellas coincide con ninguna de las personas de la dirección xeral que se presentaron a las pruebas ni con ninguno de sus familiares.
"NON FORON APARTADOS"
Desde la oposición, el socialista Lage Tuñas insistió en las "inmensas casualidades ou o milagro" de las oposiciones del Sergas y reclamó --al igual que la diputada del BNG Ana Luisa Bouza-- la apertura de una investigación oficial sobre la polémica. "A condición de opositores destas persoas impedíalles facer estas funcións
Lage Tuñas hizo hincapié en que los presidentes de los tribunales de las oposiciones objeto de polémica --las dos convocatorias que se ejecutaron durante el 2009-- están "en contacto directo" con las personas que sacaron las mejores notas en las pruebas. "Chama a atención", señaló, en referencia a circunstancias como que la subdirectora de Recursos Humanos, Rosario García, presidiese el tribunal en el que la mejor puntuación la obtuvo un subalterno que trabaja en la dirección xeral de Recursos Humanos, por ejemplo.
El parlamentario del PSdeG ironizó con que las casualidades podrían ser obra "do Espirito Santo" pero que "milleiros de opositores necesitan unha explicación e garantías de que hai limpeza e imparcialidade no proceso". Por último, apuntó que "isto non vai acaba aquí" y señaló que "teremos que facer como na Deputación de Ourense e ir ante notario para dicir previamente quen vai sacar a praza".
BNG: "NON GARANTÍA DE CUSTODIA"
Por su parte, Ana Luisa Bouza (BNG) señaló que los "indicios de irregularidades son demasiado graves" y abogó por iniciar una "investigación seria" ante el "cúmulo de coincidencias" registrado. "Que os exames estean nun pen-drive non é garantía de custodia", criticó Bouza, quien incidió en que el caso podría haber tenido una solución "facilísima" si las personas que trabajaban en la Dirección Xeral de Recursos Humanos del Sergas hubiesen sido retiradas de esas funciones durante el proceso.
Respecto a las críticas del PP por los casos de irregularidades registrados durante el gobierno bipartito, la diputada nacionalista reconoció que sí hubo "problemas", pero que, ante la pérdida de unos exámenes de un proceso selectivo "houbo ceses e responsabilidades políticas" que "este ano non vemos".
PPDEG: "POSIBLES ACCIÓNS LEGAIS"
Desde las filas del PPdeG, Rosendo Luis Fernández defendió la "responsabilidade" del Gobierno gallego que "ante o menor atisbo de sospeita, explica". "Iso é previr a alarma", proclamó, criticando a la oposición por estar "inmersos nunha campaña de desprestixio sen probas". Se mostró especialmente duro con el socialista Lage Tuñas, a quien señaló que "non me extrañaría nada que a subdirectora
El diputado popular arremetió contra los "titulares facilóns e demagóxicos" que, según indicó, busca el parlamentario del PSdeG, a quien reprochó que ponga "nomes sen proba ningunha". Calificó su conducta de "rexeitable, carente de rigor e politicamente covarde".
El debate acabó generando una cuestión de orden, solicitada por Lage Tuñas al entender que no Fernández Lago no había contestado a las preguntas de l la oposición. Así, pidió el amparo al presidente de la comisión, Miguel Santalices, para que se "respecte o dereito dos deputados para recibir información do Goberno". Santalices rechazó su propuesta por entender que la comparecencia de la directora xeral fue "bastante interesante e esclarecedora", respuesta que Lage Tuñas criticó porque supone "tomar partido" y no "gardar a neutralidade" debida.